MIéRCOLES | 19 de Septiembre de 2018
08.03.2018 |
WTW MÉXICO: DIÁLOGO CON LA DIRECTORA DE MERCADOTECNIA COMERCIAL Y PLANEACIÓN DE EL PALACIO DE HIERRO

Licenciada en marketing por la Universidad Anáhuac del Sur, Delsordo ostenta un recorrido profesional que incluye el paso por Nabisco, LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton, Beiersdorf, Mattel, Sanofi-Aventis, The Clorox Company y, desde mayo de 2016, El Palacio de Hierro.

  • Delsordo: “Este reconocimiento hace que muchas personas volteen a verte”. [Foto: Gentileza RD]

—¿Qué significa para usted haber sido elegida Women to Watch? ¿Cómo se sigue trabajando luego de ser reconocida?
—Ser reconocida como Women to Watch te obliga a hacer una pausa, entender el camino que has recorrido, atreverte a mirar al espejo y verte. He trabajado desde que tenia veinte años en mercadotecnia y creo que hasta ahora nunca me había dado la oportunidad de ver todo lo que he pasado y aprendido, éxitos y fracasos. También te permite replantear hacia dónde quieres ir. Tener este reconocimiento hace que muchas personas volteen a verte: lo tomo como una responsabilidad de apoyar a quien me lo pida y de agradecer a quien me ha enseñado y apoyado.

—¿Cómo fue el año que pasó para El Palacio de Hierro? ¿Qué novedades tuvieron, en qué trabajaron? ¿Se cumplieron los objetivos pautados? ¿Qué expectativas tienen para este año que comienza?
—2017 fue un año de intensa labor para El Palacio de Hierro, ya que estábamos en pleno camino hacia nuestra meta financiera de 2018; la más grande y estratégica que hemos tenido en muchos años. Nuestras ventas crecieron por arriba del mercado y nuestra utilidad, a doble dígito. Nuestra cabeza y corazón están centrados en el cliente, en cómo consentirlo y hacerlo sentir Totalmente Palacio. Tuvimos crecimientos importantes en múltiples áreas y, a la par, trabajamos constantemente en nuevas ubicaciones, consolidamos nuestra tienda de Polanco como nuestra flagship store, innovamos en otros formatos comerciales y continuamos enfocados en innovar para dar la mejor experiencia de compra a nuestros clientes. 2018 será, sin duda, el año en el que se cristalicen todos estos proyectos y que El Palacio de Hierro renueve la conversación con el público de múltiples modos: así arrancamos con el pie derecho un año por demás interesante, retador y tremendamente emotivo, ya que cumplimos 130 años de tener un papel en la vida de México.

—¿Cómo convive el retail con el ecommerce? ¿El crecimiento del ecommerce conlleva que el porcentaje de ventas en las tiendas baje? ¿Cómo es la relación del mexicano con este tipo de comercio virtual?
—El cliente mexicano ha encontrado un balance muy particular entre la practicidad del comercio en línea y la experiencia de compra física en tienda. A medida que el ecommerce crece, nuestras visitas a tienda se mantienen, e incluso aumentamos tráfico en algunas ubicaciones. ¿Por qué? Porque con el comercio electrónico podemos satisfacer necesidades de compra por tiempo o ubicación geográfica, ya que surtimos a cada rincón del país de esta forma, pero la experiencia de visitar El Palacio de Hierro de forma física es mucho más que una transacción comercial: es una experiencia mucho más rica y que nuestros clientes buscan. Nuestra prioridad es mantenerlos abrazados cálidamente por la marca y por nuestras tiendas, que se han ido convirtiendo en lugares de convivencia comunitaria cada vez más activos. Ir a Palacio no es sólo ir a una tienda: es disfrutar de toda una experiencia.

—En relación a la pregunta anterior sobre el consumidor: este último tiempo han cambiado y se han sumado nuevas formas de consumo. ¿Cómo cree que las marcas se adaptaron al consumidor actual? ¿Cómo se adaptó El Palacio de Hierro en particular?
—Hemos ido comprometiéndonos con el consumidor actual a través de la experiencias en tienda. Un ejemplo es nuestra oferta gastronómica inigualable, que tiene opciones para todos los paladares y fomenta una interacción íntima y cálida con nuestros clientes, que lo mismo buscan venir a comprar un bolso de mano que a disfrutar un domingo en familia; y si hemos logrado nuestro objetivo, ambas cosas. Hoy somos mucho más que una tienda.

—Volviendo a las mujeres: ¿cómo ve el rol de la mujer profesional en México, en relación a lugares de alta dirección y vinculado a otros países de la región?
—Nos falta camino por recorrer, pero estamos avanzando. Hay tres cosas que creo que van a acelerar el proceso: 1) Educar a nuestras hijas e hijos en un ambiente de equidad que les permita eliminar este gap de su entorno: así como la tecnología es natural para ellos, la equidad de géneros debería serlo. 2) Las mujeres tenemos que “creérnosla”: muchas veces somos nosotras mismas las que nos ponemos frenos para un puesto directivo o para una mayor responsabilidad. 3) Las mujeres tenemos que apoyar a las mujeres: muchas veces somos las primeras en descalificar a nuestra compañera por ser mujer.

—¿Qué le gusta o enamora de su profesión? ¿Por qué eligió este camino? ¿Hubo algún mentor o algún momento en su vida laboral que haya marcado su rumbo?
—“Elegí” esta carrera por imposición de Lalo, mi papá, como siempre le dije. Yo quería ser diseñadora gráfica y cuando lo compartí con él, me dijo que él sólo me pagaría la universidad para estudiar mercadotecnia. Tuve una discusión tan grande que me fui de mi casa unos meses... regresé y estudié mercadotecnia. Lamentablemente no tuve la oportunidad de agradecerle su visión y su “consejo”, pues murió antes de que yo me diera cuenta de que me conocía mejor que yo a mí misma en ese momento. Me encanta la parte creativa, es lo que más disfrutamos muchos mercadólogos, pero no la entiendo sin un pensamiento estratégico detrás. Marketing es arte con mucha ciencia.

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