SáBADO | 20 de Enero de 2018
30.04.2015 |
EL ESPACIO DE ALBERTO BORRINI

El columnista de Adlatina reflexiona sobre la importancia de la feria del libro para el mundo editorial y también para las marcas. Asimismo, destaca dos obras de grandes diseñadores que tienen un lugar en el evento: “Diseño gráfico Argentino en el Siglo XX”, del arquitecto, publicitario y maestro del diseñadores Carlos Méndez Mosquera, y ““Señal de diseño”, de Ronald Shakespear.

  • “El diseño gráfico, uno de los pilares básicos de la comunicación empresarial, corporativa o integrada, no podía escapar al poderoso imán de la Feria”, dice Borrini.

La Feria del Libro, un evento único en su tipo, de proyecciones regionales, que congrega a una enorme cantidad de público, se convierte en la mayor librería y en el centro de gravedad literaria de un sinnúmero de actividades que abarcan desde la gastronomía hasta la política. Un amplio arco que cobija a las más variadas expresiones de las artes y las ciencias.

Pero más notable aún es que la Feria no termina en la Feria, Hay un “afuera”, porque oficia, además, como el disparador de iniciativas que, directa o indirectamente, están inspiradas en el evento, o en el clima literario que provoca.

El diseño gráfico, uno de los pilares básicos de la comunicación empresarial, corporativa o integrada, no podía escapar al poderoso imán de la Feria. En los días previos, durante e incluso después de su realización, el afiche, uno de sus recursos más entrañables, protagoniza al menos una media docena de eventos especiales, en los que resalta la muestra del artista francés Nichel Bouvet, de visita en el país, sobre la comunicación cultural para teatros, festivales y museos en la Usina del Arte; la exhibición de 450 afiches de estudiantes de la carrera de Diseño de la UBA, y Cien años de Cine, que comprende la simbología de grandes clásicos de todos los tiempos.                                                      

Otros grandes cartelistas y diseñadores entrarán en la órbita de la Feria a través de sus libros más representativos. La editorial especializada Infinito, que tiene en su catálogo obras esenciales del rubro, en coincidencia con el 60° aniversario de su creación anunció el  lanzamiento de “Diseño gráfico Argentino en el Siglo XX”, obra de su fundador, el arquitecto, publicitario y maestro del diseñadores Carlos Méndez Mosquera, fallecido en 2009.

Cristina Lafiandra, actual directora de Infinito, invitó a participar los interesados en profundizar o actualizar sus conocimientos de una disciplina que hoy es parte de la comunicación corporativa, integrada o institucional de las empresas, junto con la publicidad, las relaciones públicas y la comunicación interna de las empresas.

Méndez Mosquera cofundó, con dos eminentes colegas, Axis, el primer estudio de diseño integral del país. Casi simultáneamente inició una carrera publicitaria que culminó con la creación de su propia agencia, Cícero, inscripta en la vanguardia de los anuncios. Como editor, difundió la obra de diseñadores de la talla de Jorge Frascara, Reinaldo Leiro y Tomás Maldonado.

Ronald Shakespear, a su vez, presentó, en salas de la Asociación ORT Argentina, “Caras y caritas. Medio siglo después”, versión actualizada de un éxito de los años ’60. Ronald empezó como fotógrafo, cuando todavía era un adolescente, con una cámara que le regaló su padre. Como diseñador alcanzó fama mundial. Es el creador, junto con su colega Guillermo González Ruiz, del sistema de señalización de la Ciudad de Buenos Aires durante 1971 y 1972.

Como fotógrafo, devoción adolescente que sigue cultivando en los entretiempos de su carrera de diseñador, se autocalifica de  “ladrón de caras”, rostros que integran una galería de famosos que capturó en el país y en múltiples viajes a través del mundo. Una de esas caras es la de Orson Welles, el admirado creador del Mercury Theater, cuya obra magna es “El ciudadano”.

La vida y obra de Ronald, como diseñador, es reflejada en el libro “Señal de diseño”, un hermoso volumen que es la mejor presentación de su destreza estética y comunicativa. Es uno de sus mayores aportes literarios a la Feria de Libro 2015.

Su hermano Raúl Shakespear, también diseñador, anunció en vísperas del evento que se acaba de publicar en España la primera edición extranjera de su último libro “Las manos de Alan” (2014), homenaje al genio mundial del diseño Alan Fletcher. Raúl atesora una dilatada y ejemplar carrera profesional, al servicio de la imagen de grandes marcas locales e internacionales.

 

Como la mayoría de las obras de sus colegas que figuran con distintos sellos en la Feria del Libro, los firmados por Raúl Shakespear, “Ideas registradas” y “Cacarear. Crónicas de comunicación”, principalmente, se inspiran en el fenómeno de las marcas, que el autor plantea en estos términos: “En estos días, las marcas de productos y empresas deben enfrentar un mundo de alto consumo y desgaste visual, atestado de signos, saturado de estímulos y agresiva competencia. Recrear la identidad existente se hace imprescindible para reforzar la credibilidad con la audiencia”. El párrafo llama la atención sobre otro aspecto menos comentado de la Feria: su importancia como centro de gravedad no sólo de las ideas y los libros, sino también de las marcas.

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