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Redacción Adlatina |

La Pirada: “No somos músicos frustrados”

Una de las últimas bandas sonoras que crearon consistió en un rap que interpretó Lalo Mir para el comercial de Alternativa Gratis. Juan Carlos Varela y Eduardo Blacher -fundadores de La Pirada, la productora de música original y diseño de sonido- hablaron con adlatina.com sobre las particularidades de su trabajo. Desde sus inicios en 2000, la productora duplicó su facturación cada año. Los directo

La Pirada: “No somos músicos frustrados”
Eduardo Blacher y Juan Carlos Varela, fundadores de La Pirada, piensan desembarcar el año próximo en Venezuela y Puerto Rico.

“La idea nuestra es estar donde el cliente necesite que estemos”, afirmó Juan Carlos Varela, director de postproducción de la productora de música y diseño de sonido para publicidad, radio y cine La Pirada, en su charla con adlatina.com. Con estudios en la Argentina, Miami, Los Ángeles y México, y con perspectivas de desembarcar el próximo año en Venezuela Y Puerto Rico, los fundadores de la productora, Varela y Eduardo Blacher –director musical-, aseguraron que tienen “lo suficiente como para cubrir todo”.

En su cartera de clientes figuran Multicanal, Banco Río, Alikal, Banco Francés, Coca-Cola –Argentina-, Azteca, Nissan, Ford, Kellogg´s, McDonald´s –México-, y se jactan de uno de sus mayores éxitos, difundido en todo el planeta: la banda de sonido para el comercial del 50° aniversario de las Naciones Unidas.

Fundada en 2000, pero remontándose sus orígenes a un trabajo en que convergieron por casualidad Blacher y Varela en 1999, La Pirada duplicó su caudal de trabajo y su facturación cada año, excediendo las expectativas que se habían planteado sus fundadores inicialmente. 

 

-Adlatina.com: ¿En qué proyectos está trabajando La Pirada en este momento?

-Juan Carlos Varela: Desde mayo, la Pirada comenzó a trabajar muy fuerte con Los Ángeles. A nivel internacional, México sigue siendo nuestra base más importante. Acabamos de terminar un comercial para Banco Santander, para Eco, para Azteca, con García BROS. & Asociados, etc. En el mercado mexicano trabajamos con casi todas las productoras de cine y con casi todas las agencias. Con Los Ángeles, acabamos de hacer comerciales para El Punto, Casanova Pendril y para Grupo Gallegos. Con Miami, vamos a trabajar este fin de semana con la gente de Sony, que viaja para la Argentina, especialmente. Se trata de otro proyecto más de 6.1, que es el nuevo Home Theatre de Sony. Acabamos de hacer acá en la Argentina el de 5.1 para cine, con la agencia Euro. También estamos trabajando para televisión de Cataluña, con unos identificadores de señales. En la Argentina estamos trabajando con Alikal, Banco Río, Ibu Ebanol y dos comerciales para Coca-Cola Latinoamérica. En realidad, estamos muy cansados.

Aparte, la Pirada como música original y diseño de sonido, se  viene caracterizando en los últimos tres o cuatro años por hacer muchas aperturas de programas. Para Endemol Argentina venimos haciendo varias. El pasado 18 de octubre empezó a medianoche un programa en Telefé, que se llama Cámara en mano, para el cual hicimos la música.

La división cine, SPL –Sonido Para Largos- está haciendo un documental para Cuba que se va a presentar en Naciones Unidas: toda la parte de post producción de sonido, que es un trabajo infernal, al haber tanto testimonial y tanta documentación histórica.

 

-¿Cómo es el proceso de creación de una banda sonora?

-J.C.V.: Un comercial tiene las dos cosas: música y sonidos. Yo me encargo de los sonidos, y Eduardo de la música. Habitualmente nos llaman desde la preproducción, y tenemos una reunión con la agencia y con la productora de cine. Entonces La Pirada se encarga del sonido integral de la película. Significa que nos vamos a encargar, si la película tiene diálogos, de tomar el sonido directo en filmación: lo vamos a limpiar, a procesar y a colocar en sincronía con las imágenes armadas. Luego, vamos a generar todas las bandas de ambientes. El ambiente se regenera, las voces se limpian y se empalman, porque por ahí se cortan en el momento en el cual estaba pasando un coche y por una necesidad de imagen se sigue con otra imagen y yo tengo que hacer continuar ese coche debajo. Tengo que imitar ese sonido y ése es el trabajo de armado de ambientes.

Eduardo empieza a trabajar con los creativos y con el director de la película en el espíritu de la música que va a acompañar. Muchas veces el trabajo de investigación que hacen es complejo, por una razón: el cliente quiere una cosa, el creativo otra y el director de la película, otra. Esas tres cosas hay que tratar de juntarlas en un solo producto.

Eduardo Blacher: Hay muchos sonidos que están en librerías. Hay otros, como pueden ser las calles africanas o canadienses, que no. También, por ejemplo, sonido de escuelas en las librerías hay un montón, pero gastamos menos plata si entramos a la escuela y grabamos a un ambiente de recreo. Desde que los armamos, nuestros bocetos ya están tocados por músicos, de manera que si aprueban el boceto eso ya puede salir al aire, tranquilamente. La diferencia con otras productoras es que muchas veces los bocetos los hacen con teclados y recién después de aprobarse se llaman a los músicos. En nuestra productora tenemos un staff de músicos importantes donde cubrimos básicamente todos los instrumentos característicos que se suelen usar. Creo que eso es una diferencia importante entre nosotros y las otras productoras.

 

-¿Cuánto tiempo demora el proceso de crear una banda sonora?

-E.B.: En realidad depende del tiempo que nos da la agencia. Hay una gran diferencia entre el mercado argentino y el mercado de afuera. En la Argentina lo podemos hacer de un día para otro, o incluso para el mismo día. Por eso hay que tener un mecanismo muy aceitado, tenemos que tener músicos que formen parte del staff. En el mercado americano, cuando te dicen que están con poco tiempo eso significa que te dan una semana.

J.C.V.: Cuando nos piden un boceto para los Estados Unidos, donde pagan los bocetos –y muy bien-, nosotros contratamos a una orquesta. La máxima fue un trabajo para Yoplait que se hizo con Casanova Pendril hace unos años, para Los Ángeles, con una big band americana. La competencia lo había hecho con teclados. De hecho, cuando nos dijeron que estaba aprobado, dijeron que iban a filmar con lo que les habíamos mandado, y ése fue el definitivo.

 

-¿Cómo se creó La Pirada?

-E.B.: Nació casi casualmente, en 1999. Nos juntamos para un trabajo casual para Canal 9, que iba a pasar a llamarse Azul. Hubo una competencia en la Argentina y Juan Carlos me llamó para ver si quería participar. Nos presentamos sin demasiadas expectativas, y ganamos. Después pusieron nuestra música a competir contra dos productoras americanas, y ganamos otra vez. Empezamos a hacer todo lo que era Azul, y eso nos llevó a trabajar para Multicanal, MTV, Nickelodeon, y otros. Armamos entonces, “La Pista” –de Eduardo- y “La Morada” –de Juan Carlos-. Trabajábamos juntos pero estábamos separados, hasta que un buen día decidimos asociarnos y ponerle un nombre: de las dos palabras salió “La Pirada”. Este año, el 5/05/05, cumplimos 5 años.

 

-¿Cuáles creen que fueron los mejores trabajos de La Pirada?

-E.B.: Para el 50° aniversario de las Naciones Unidas nos convocaron para hacer la música, y se pasó el comercial en todo el planeta. Estuvo muy bueno, era la filmación de un parto, con cuerdas y una cantante soprano.

-J.C.V.: Otro fue el de salchichas Vienissima. Un rock & roll pesadísimo y metalero que hizo Eduardo hace como cuatro años y que todavía suena. Hubo que filmarlo dirigiendo a los actores, porque se hizo un video clip.

-E.B.: También, dos comerciales de Volkswagen. Fue el primer comercial que se hizo para un producto que ya no se fabrica más. Se trató de un homenaje de las casas productoras y las agencias, porque se cerró la última fábrica en el mundo de escarabajos, hace dos años. Se te eriza la piel con la canción.

 

-¿Qué diferencia hay entre musicalizar publicidades y hacer lo mismo con ficciones?

-E.B.: No hay una gran diferencia. Si se trata de narrar, hay que ayudar a la narración, no es que sea una más importante que la otra. Quizá, lo que tiene la publicidad es que hay que marcar todo, cuadro por cuadro, mientras que un en un programa de ficción se trata  más de mostrar un clima y apoyar algún que otro hecho puntual. La exigencia en publicidad es que hay que marcar muchos puntos en muy poco tiempo, mientras que en la ficción hay que llegar a un determinado punto, entonces hay más tiempo de desarrollo. Pero en definitiva, en los dos, la música ayuda a narrar lo que está pasando.

-J.C.V.: Para mí, la diferencia básica está en que la publicidad es como una pastilla de astronauta. Es una cosita chiquita que dura 30 segundos, y tenés que concentrar todo lo que por ahí dura 3 minutos. Hay que transmitir todo eso mismo, un comienzo, un desarrollo, un climax y una resolución. Pasa hasta con los temas cantados, hemos hecho temas que duran 7 segundos, y en ese lapso la canción tenía por lo menos tres inflexiones diferentes.

 

-¿Cuáles son sus expectativas para 2006?

-J.C.V.: Queremos abrir en Caracas. Ahora está llegando a Buenos Aires nuestro coordinador en Miami, Roger Domínguez, quien viene del mercado publicitario venezolano. Roger viene no sólo para planificar Miami, sino también Texas, Boston y Nueva York, que son íconos grandes del mercado hispano.

La perspectiva es ampliar el mercado americano, desembarcar firmemente en Venezuela -donde ya tenemos estudio y oficina y ya hicimos un trabajo para Visa- y a mediados de 2006 quisiéramos desembarcar también en Puerto Rico. Tendríamos entonces el mercado latino totalmente cubierto, porque también tenemos estudios asociados en San Pablo, Asunción, Santiago, Lima, Quito y Bogotá.

Es que en este momento, la globalización ya no tiene fronteras. Tenemos excelentes estudios en México, en Miami, Los Ángeles y Buenos Aires, con lo cual estamos perfectamente capacitados para cubrir todo. En algún momento integraremos Barcelona, pero tenemos el problema de la diferencia horaria.

 

 

-¿Cómo llegaron al negocio de las bandas sonoras?

-J.C.V.: Creo que coincidimos con Eduardo en lo que nos decían nuestros viejos. Mi vieja me decía: “Tocando esos tamborcitos te vas a morir de hambre”, y el viejo de Eduardo le decía: “Tocando el piano te vas a morir de hambre”. Creo que siempre llegás a esto por accidente, no me parece que nadie estudie para ser músico publicitario. Tampoco considero que los músicos publicitarios seamos los músicos frustrados. Tanto Eduardo como yo hemos tocado con músicos de excelente valía. Eduardo ha tocado con la gente de Soda Stereo, ha tenido grupos de música de todos los géneros, es un excelente compositor, arreglador e instrumentista de música clásica.

E.B.: A mí siempre me gustó la música contra imagen. Éste es un muy buen trabajo, que paga muy bien. Si no me dedico a esto, escribir cuartetos de cuerda o escribir para una orquesta y conseguir que alguien lo toque es muy difícil. En este trabajo sí se puede, y está buenísimo. Lo hago, me  divierto y encima me lo pagan. Se me ocurre algo y en cuestión de horas tenemos una big band tocando: saxos, trompetas, trombones, batería completa con once micrófonos, etc. Una persona que está en su casa componiendo y que quiere ver cómo suena, no puede hacer el experimento.

Por otro lado, lo bueno del medio publicitario es que es muy dinámico. Acá hago todo tipo de música, y a mí me aburre mucho tocar siempre lo mismo. Acá hago un tema, lo toco, lo grabo, lo terminé, y a la semana ya me olvidé, ya no está en mi cabeza. Me encanta hoy hacer rock, mañana electrónica, pasado hacer clásica, después fusión, música folklórica hindú y así.

 

-¿Cómo fue el crecimiento de La Pirada este año?

-J.C.V.: Desde que empezamos, nos duplicamos cada año. Creo que éste es el primer año que no vamos a lograr duplicar el año pasado en cuanto a trabajo, aunque sí en facturación. Hemos multiplicado cada año caudal de trabajo y cantidad de personas que trabajan aquí, y fuimos actualizando la preparación de la gente que trabaja con nosotros.