Marketing > Global | LAS DOS CARAS DEL PROCESO
Redacción Adlatina |
Hablar de la “crisis creativa” es un asunto viejo para la mayoría de los ejecutivos de publicidad, aunque no pasa semana sin que alguien, en algún lugar del ecosistema de la publicidad, pida poner menos el foco en la data y la automatización y más énfasis en la creatividad y el relato de historias.
Hay una enorme división entre los mundos de la creatividad y la tecnología. A medida que la inversión en programática sigue subiendo, hay una creciente incertidumbre en torno a dónde se acomoda la creatividad en un mundo apoyado en las plataformas tecnológicas y conducido por la data.
Con este telón de fondo nació la idea del “tecnólogo creativo”, un rol que existiría dentro de una agencia y los ámbitos tecnológicos para cubrir la brecha que existe entre dos capacidades diferentes, que provee el ritmo necesario entre el producto, las ventas y los equipos de management de cuentas.
Aunque el nombre de tecnólogo creativo apareció hace cinco años, el rol sigue siendo inexplorado a cada lado de la división. En consecuencia, demasiadas agencias creativas o bien han fallado en evolucionar en línea con las últimas innovaciones tecnológicas, o bien se han apropiado de la creatividad publicitaria tecnológica, pero fracasaron en explorar cómo pueden esas campañas ser escaladas efectivamente utilizando la tecnología. Del otro lado, la ad tech ha permitido un mayor volumen y proliferación de los mensajes, dándoles a las marcas un sentido de urgencia para usar tanto como sea posible, pero perdiendo la calidad artística en el proceso.
Lo que está emergiendo ahora en algunas compañías tecnológicas innovadoras es un enfoque consultivo a lo largo de los productos, con un mix versátil de metodologías, que permitan a las firmas acercarse a cualquier brief con una respuesta conducida por la creatividad o por la tecnología. En un nivel fundamental, aunque la tecnología publicitaria todavía necesita abrazar mayor creatividad y mayor consideración cómo resaltar –antes que disputar- la experiencia del consumidor, no caben dudas de que el futuro de la publicidad será impulsada por la tecnología.
Desde la perspectiva de una agencia, hay una necesidad vital de entender mejor la tecnología internamente, además de reconocer como puede la agencia impulsar sus activos, utilizando a la tecnología para ayudar a los clientes a alcanzar mayor alcance y escalar las campañas creativas. Para hacer eso con un módico éxito, deben aplicarse cuatro ideologías clave:
Resta un sano escepticismo con el mundo creativo alrededor de la extensión de lo que cualquier compañía tecnológica realmente entiende a lo creativo. Pero muchos de nosotros trabajamos en la tecnología junto a las agencias creativas, produciendo valores creativos como entidades tangibles, y esto nos da un gran insight dentro de las soluciones creativas de todo el proceso. Usando las herramientas de optimización y la analítica de data granular, es fácil ver qué cosa corresponde y cuál no. Parte del problema reside en una mala rotulación de la creatividad.
La realidad es que en el mundo programático digital, la creatividad significa ejecuciones brillantes y basadas en la data, y un foco sobre la experiencia del consumidor. Es clave producir entretenimiento, utilidad o una resonancia emocional en una audiencia, lo que hace de la contratación de un tecnólogo creativo una necesidad en 2017, para cualquier agencia que realmente quiere abrazar el infinito medio de la tecnología.