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Redacción Adlatina |

Gláucia Montanha: “Vivimos un momento híbrido y revelador”

La CEO de Artplan se refierió a las proyecciones de la agencia para 2026 y al impacto de la IA, las megafusiones y el contexto político y socioeconómico en la industria brasileña.

Gláucia Montanha: “Vivimos un momento híbrido y revelador”
Montanha: “Vemos un mercado en transformación donde la creatividad será cada vez más exigente, ágil y conectada”.

¿Cuáles son las expectativas de la agencia para 2026? ¿Dónde se centrará el enfoque principal?

Es imposible hablar de 2026 sin antes recordar 2025, un año histórico para Artplan, tanto en resultados como en logros. Fue la consolidación de un plan estratégico que pusimos en práctica con propósito y enfoque, manteniendo un crecimiento constante, fortaleciendo las alianzas con los clientes y expandiendo nuestras operaciones estratégicas.

Tuvimos un año excepcional a nivel mundial. En Cannes, ganamos el primer Grand Prix de Industry Craft de Brasil, además de dos oros y cuatro bronces. En los Premios Effie, nuestro desempeño fue brillante, con premios de oro, plata y bronce, similar al de festivales como el Clube de Criação, los Ampro Globes y los Premios Clio. Para coronar el año, fuimos reconocidos como agencia independiente del año en premios como El Ojo y los Premios Internacionales de Londres (LIA regional). Para 2026, visualizamos un mercado en rápida transformación donde la creatividad será cada vez más exigente, ágil y conectada con la experiencia, los propósitos de las marcas y las personas. Nuestro enfoque se centrará en tres pilares: trabajo de calidad en el campo, con ideas surgidas de la realidad que impactan la vida cotidiana de las personas y los negocios de los clientes; contenido dinámico, creando narrativas continuas y distribuidas que atraen y convierten; y un enfoque en la relevancia, para que cada acción tenga un profundo significado para la audiencia y las marcas.

Nuestra expectativa es seguir creciendo tanto dentro como fuera de nuestros clientes, generando una relevancia cada vez mayor e invirtiendo en talento y tecnología integrada en todo nuestro proceso.

Internamente, seguiremos invirtiendo en lo que nos ha traído hasta aquí: nuestro talento y nuestra cultura de ser la “agencia más feliz del mundo”. Son las personas las que transforman los desafíos en oportunidades únicas.

Externamente, queremos ser socios cada vez más estratégicos para nuestros clientes, ayudándolos a construir no solo campañas, sino experiencias reales en un panorama cada vez más competitivo y fragmentado. Seguiremos fortaleciendo el modelo integrado con el ecosistema Dreamers, ampliando sinergias y soluciones propias, siempre con la calidad en la ejecución, la experiencia como eje central, la relevancia y los resultados como guía.

¿Qué impacto cree que tendrán las megafusiones en la industria este año?

Vivimos un momento híbrido y revelador: por un lado, megafusiones que buscan escala y eficiencia; por otro, nuevas agencias independientes que emergen en busca de autonomía, relevancia y un modelo más cercano a las personas y a los clientes. De hecho, acabamos de abrir una agencia que nació precisamente de este movimiento de talento que, tras experimentar una megafusión, decidió unirse a un grupo independiente centrado en la cultura, el cuidado de las personas y la obtención de resultados sólidos.

Ante este escenario, preveo que el impacto de las megafusiones en 2025 será doble. Por un lado, presión por la eficiencia y la integración en grandes grupos, lo que puede generar burocracia, pérdida de agilidad y un enfoque excesivo en los números a corto plazo. Por otra parte, apertura de espacio para agencias independientes que ofrecen proximidad, flexibilidad y creatividad aplicada, como la nuestra.

En Brasil, esto se convierte en una oportunidad histórica: mientras las redes globales se reorganizan, emergen modelos ágiles conectados a las necesidades reales de los clientes locales. Y, curiosamente, creo que veremos una renovada búsqueda por parte de los propios grupos globales de alianzas con agencias independientes, no para comprarlas, sino para absorber su mentalidad, su capacidad de innovación rápida y su auténtica conexión con el mercado.

Para nosotros, esta transformación refuerza la importancia de invertir en talento, tecnología eficiente y relaciones sólidas, construyendo no solo campañas, sino legados y experiencias de marca con relevancia y consistencia. El futuro no pertenecerá solo a las cadenas o agencias independientes, sino a quienes sepan equilibrar creatividad, resultados y cultura en un ecosistema cada vez más dinámico.

¿Cómo evalúa el contexto político, económico y social de Brasil y su impacto en la industria publicitaria este año?

Este año será de contrastes en Brasil, marcado por la búsqueda de estabilidad económica, con tasas de interés a la baja e inflación controlada, pero bajo la sombra de la volatilidad electoral y la cautela en las inversiones. Mientras algunos anhelan el sexto título mundial de Brasil, las empresas y marcas se enfrentan a un panorama de expectativas mixtas, con claras oportunidades en sectores como la tecnología y la agroindustria, pero también desafíos fiscales y la urgente necesidad de ajustes políticos y económicos para sostener el crecimiento.

Se trata, por lo tanto, de un contexto desafiante, pero lleno de oportunidades para quienes sepan interpretar los matices y actuar con agilidad. Analicémoslo por dimensión.

Política: El año está dominado por las elecciones presidenciales, que históricamente han calentado a los medios tradicionales, pero también han introducido polarización e incertidumbre regulatoria. Esto lleva a muchas marcas a adoptar un tono más cauteloso y postergación de decisiones a largo plazo. Para la publicidad, este escenario exige creatividad contextual, mayor rigor en la seguridad de marca y la capacidad de convertir la tensión política en narrativas seguras y relevantes. Es un momento en el que la agencia debe ser un asesor estratégico, no solo un ejecutor, ya que cada gesto se evalúa con un sesgo político.

Económico: Con la caída proyectada de la tasa de interés (Selic), la inflación controlada y un consumo aún resiliente, existe margen de crecimiento en sectores como el comercio minorista, los servicios y la tecnología. Sin embargo, la feroz competencia y la búsqueda de la eficiencia hacen que los clientes prioricen campañas con un ROI claro y un rendimiento medible. La industria publicitaria responde con una mayor integración entre creatividad y datos, automatización y modelos de medios híbridos.

Social: Los brasileños son más digitales, más críticos y más diversos. La demanda de representación real, propósito auténtico y experiencias personalizadas ya no es un diferenciador, sino un prerrequisito. Al mismo tiempo, asistimos a una fragmentación acelerada de las audiencias y al auge de nuevos comportamientos, como el social commerce, el live commerce y la TV 3.0. Para las agencias, esto significa ir más allá de la segmentación: es necesario establecer una conexión cultural genuina, creando mensajes que conecten con cada grupo sin perder alcance estratégico.

La aceleración de la IA ya es innegable. En este escenario, la autenticidad humana emerge como una superpotencia o factor diferenciador. ¿Cómo prevé la evolución continua de la colaboración entre la IA y el factor humano?

La IA no es una amenaza para la creatividad; es el mayor acelerador del potencial humano que la industria haya visto jamás. Veo que la colaboración entre la IA y el factor humano evolucionará de una relación utilitaria a una simbiosis creativa, donde la tecnología expande los límites de lo posible y la intuición humana da significado, contexto y alma a cada idea.

No hablamos de automatización. Hablamos de amplificación. La IA ya es copiloto del proceso creativo, generando insights, personalizando a escala y acelerando la creación de prototipos. Pero la verdadera magia surge cuando nuestros talentos, liberados de tareas repetitivas, se dedican a lo que solo ellos pueden hacer: pensar estratégicamente, sentir culturalmente, conectar emocionalmente y crear con una destreza que ningún algoritmo puede replicar.

La IA no siente la calidez de las calles, no capta el suspiro del cambio social, no traduce lo tácito en narrativas que conmuevan a las personas. La sensibilidad humana y la capacidad de generar confianza y propósito son y siempre serán irremplazables.

La creatividad que vale la pena será aquella que equilibre algoritmo y alma, rendimiento y propósito. Y es en este equilibrio que seguiremos construyendo marcas relevantes. Porque, al final, la creatividad que transforma el mundo siempre será la que nace del corazón humano y se potencia con la mejor tecnología de nuestro tiempo.