Marketing > Perú | HABLAN LAS LEADING WOMEN PERÚ 2026
Redacción Adlatina |
La gerenta global de marketing de alimentos y cuidado del hogar del Grupo Aje, la gerenta de marketing y comunicaciones de MiBanco y la líder de marketing y comunicaciones del BCP y Credicorp Perú fueron distinguidas la semana pasada, junto a otras doce mujeres del país, en el hotel Intercontinental de Lima. En diálogo con Adlatina hablaron del amor por su actividad, de aprendizaje y enseñanza y del uso de la inteligencia artificial en su profesión.
Maricruz Gonzáles
GERENTA GLOBAL DE MARKETING DE ALIMENTOS Y CUIDADO DEL HOGAR DEL GRUPO AJE
¿Qué la llevó a enamorarse de la actividad que ejerce?
Esa magia particular que surge en ese instante en el que identificas con claridad un dolor —o una oportunidad invisible para otros—, diseñas una estrategia con convicción, alineas a la organización, ejecutas con excelencia y ves cómo el impacto se traduce en facturación, en participación de mercado y, sobre todo, en valor de marca. Pero la verdadera satisfacción no está sólo en los números. Está en saber que lo que construiste tiene coherencia. Que cada decisión responde a una intención estratégica. Que la ejecución honra la visión. Y que, finalmente, el consumidor recibe una solución real, relevante y significativa. Es ese momento, casi silencioso, pero profundamente poderoso, en el que todo conecta. Cuando los indicadores confirman lo que la intuición estratégica (o marketera) ya sabía. Y entonces piensas: sí, se logró.
¿Qué enseñanzas y aprendizajes ha experimentado, en ambos sentidos —hacia ellos y desde ellos—, entre usted y su equipo de trabajo?
Creo profundamente que el crecimiento profesional no es un logro individual, sino el resultado de construir y liderar grandes equipos. Y conforme uno avanza en responsabilidad, entiende que el verdadero desafío no es hacer, sino lograr que las cosas sucedan a través de otros. En más de quince años trabajando con equipos multidisciplinarios y multiculturales, mis principales aprendizajes han sido bidireccionales. Desde ellos, he aprendido:
• A confiar y a soltar, con riesgos calculados. El control absoluto limita; la confianza responsable potencia.
• A rodearme de personas cuyas fortalezas compensen mis propias debilidades. El liderazgo no se trata de ser el más completo, sino de construir un equipo que sí lo sea.
• Que la empatía no excluye la firmeza. Soy cercana, pero también exigente. El estándar no se negocia.
Hacia ellos, he sido clara en tres convicciones:
• Cada uno debe honrar su rol y alzar la voz. Las conversaciones difíciles son parte del crecimiento; el silencio cómodo debilita a las organizaciones.
• La excelencia es una construcción colectiva. El equipo no lo define un cargo, lo define la contribución de todos.
• El alto desempeño es compatible con el balance. Se puede trabajar con intensidad y, al mismo tiempo, proteger aquello que nos da energía y propósito. Al final, liderar no es imponer dirección. Es crear las condiciones para que el talento florezca, con claridad, exigencia y visión compartida.
¿Qué expectativas le genera la posibilidad de utilizar programas de inteligencia artificial en su actividad? ¿Qué encuentra a favor y qué en contra?
La inteligencia artificial me genera una gran expectativa: la posibilidad de hacer más con menos sin perder impacto. Desde el diseño de producto hasta las campañas de comunicación, amplifica la capacidad de ejecución y acelera procesos de manera extraordinaria. Pero su mayor límite es claro: la IA no piensa por nosotros, no funciona sin el input correcto. Ahí está su debilidad. Puede sugerir escenarios, optimizar decisiones y proponer alternativas, pero no define la ambición ni la estrategia. Si el diagnóstico es débil, el resultado también lo será. La estrategia sigue siendo profundamente humana. La IA potencia la ejecución; el criterio y la decisión continúan siendo responsabilidad nuestra como líderes de negocio.
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Laura Villanueva
GERENTA DE MARKETING Y COMUNICACIONES DE MIBANCO
¿Qué la llevó a enamorarse de la actividad que ejerce?
Me apasiona profundamente la construcción de marca: la posibilidad de crear marcas con sentido, con identidad clara y con un propósito que vaya más allá del negocio. Con el tiempo entendí que las marcas no solo compiten por atención, sino por relevancia en la vida de las personas. El marketing me enamoró cuando descubrí que puede ser una herramienta real de cambio, capaz de influir positivamente en comportamientos, generar confianza y contribuir a transformar realidades. Construir marcas con propósito —que conecten emocionalmente, que representen valores y que tengan un impacto tangible en la sociedad— es lo que da sentido a mi trabajo y lo que me sigue motivando a hacer marketing con convicción y responsabilidad.
¿Qué enseñanzas y aprendizajes ha experimentado, en ambos sentidos ―hacia ellos y desde ellos―, entre usted y su equipo de trabajo?
Con el tiempo he aprendido que liderar no es sólo guiar al equipo, sino también saber escuchar. Predicar con el ejemplo es muy importante para mí, sobre todo en ser coherentes con lo que decimos como marca y con las ideas que defendemos, pero también he entendido que esa coherencia se construye mejor cuando se hace en conjunto. Trabajo con personas muy distintas, con perfiles y miradas diversas, y eso enriquece muchísimo el resultado final. Yo busco inspirarlos desde la convicción y el propósito, pero aprendo todos los días de ellos. Cuando el liderazgo es más horizontal y hay apertura real para escuchar, se generan lazos de confianza más genuinos, y eso se nota tanto en la forma de trabajar como en las ideas que logramos construir juntos.
¿Qué expectativas le genera la posibilidad de utilizar programas de inteligencia artificial en su actividad? ¿Qué encuentra a favor y qué en contra?
La inteligencia artificial abre una oportunidad enorme para generar más valor en nuestro trabajo. Nos permite reducir muchas tareas operativas, ganar eficiencia y liberar tiempo para lo que realmente importa: pensar mejor, crear mejor y tomar decisiones más estratégicas. Además, puede potenciar la creatividad y ayudarnos a mejorar significativamente el time to market, algo clave en un entorno tan dinámico como el actual. Creo que hay mucho más a favor que en contra. El verdadero desafío está en cómo la usamos: con criterio, asegurando siempre calidad, consistencia y coherencia con la marca. La IA no reemplaza el pensamiento ni el criterio humano; los potencia. Al final, es eso: una herramienta muy poderosa, y como toda herramienta, su valor depende de las decisiones que tomamos quienes la usamos.
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Anna Lenka Jáuregui
LÍDER DE MARKETING Y COMUNICACIONES DE BCP Y CREDICORP PERÚ
¿Qué la llevó a enamorarse de la actividad que ejerce?
Como psicóloga, siempre me apasionó profundizar en el conocimiento de las personas, lo cual aplicado al mundo del marketing implica conocer a tu consumidor. Entender por qué las personas conectan con unas marcas más que con otras, qué es lo que les lleva a generar esa preferencia, fidelidad o identificación con determinadas marcas me encanta. Lograr que la gente conecte emocionalmente con una marca es un reto que me apasiona.
¿Qué enseñanzas y aprendizajes ha experimentado, en ambos sentidos ―hacia ellos y desde ellos―, entre usted y su equipo de trabajo?
A mi equipo creo que le aporto en dirección y estrategia; siempre reflexionamos en que todo lo que hacemos tiene que responder a un objetivo de negocio. Después de eso, probablemente otra cosa que les aporto sea desarrollar la confianza para saber que no hay imposibles, que siempre hay forma de llevar a cabo una gran idea, que con paciencia y creatividad todo se logra. Tengo la fortuna de trabajar con un equipo realmente de lujo, todos, no sólo grandes profesionales, sino con unas ganas, una entrega, una creatividad y una pasión sin límites. Hemos aprendido que cuando trabajamos juntos logramos transformar en realidad hasta las ideas más locas y desafiantes.
¿Qué expectativas le genera la posibilidad de utilizar programas de inteligencia artificial en su actividad? ¿Qué encuentra a favor y qué en contra?
Considero que hoy día la IA es como una explosión: nadie deja de hablar de ella y está bien, porque es una herramienta potentísima que ha llegado a generar disrupción en todo lo que hacemos. Sin embargo, creo que no hay que perder de vista eso, que es una herramienta y que, como tal, tiene que estar al servicio de una estrategia y unos objetivos. No se trata de usar la IA por usarla. Tampoco creo que la IA vaya a reemplazar nunca la creatividad, la pasión y la energía, que son los que les dan vida a las grandes obras maestras de la publicidad. Sin embargo, sí considero que la IA ha llegado para quedarse y que tenemos que incorporarla como parte de nuestros procesos y aprovecharla para potenciar todo lo que hacemos.