Publicidad > Argentina | LA PRESENTACIÓN SE HIZO EN LA PIZZERÍA “EL CUARTITO”
Redacción Adlatina |
Entre arengas y mucha emoción por parte de quienes estaban presentes, los CCOs de Draftline conversaron con Adlatina sobre “CoRazones para creer”, la campaña mundialista de Quilmes, preestrenada anoche por Adlatina. La dupla se refirió a la presentación del spot, un momento ansiado por la agencia, al insight que sirvió de puntapié y a cómo se diferenciaron de las campañas realizadas anteriormente.
En medio de un clima con mucha emoción, aliento y festejos, Draftline presentó en “El Cuartito”, la icónica pizzería de Talcahuano 937, la nueva campaña mundialista para Quilmes.
Adlatina estuvo presente en el evento y habló con los responsables creativos de “CoRazones para creer”, Florencia Loda y Emilio Yacon, CCOs de la agencia.
Después de haber visto la publicidad y la reacción de la gente. ¿Cómo están ahora?
Florencia Loda: Emocionados totalmente. Estuvimos esperando mucho tiempo este momento para poder compartirlo con ustedes, con la gente, con todo el mundo.
Mi familia también, que todavía no lo vio. Esta es la primera vez que ve la luz y estábamos muy ansiosos por compartirlo, por saber qué le pasa a la gente. La verdad que vimos una reacción hermosa, emoción, la misma emoción que nos generó a nosotros verlo por primera vez.
Lo sentimos en todas las personas que hoy nos acompañaron, así que estamos súper felices.
Emilio Yacon: Me identifico totalmente. Lo único que tengo que agregar es que fue un proyecto que, obviamente, al ser tan importante, fue sumamente confidencial y esta es la prueba de fuego con la gente.
Y saber que funciona así es increíble, porque hasta ahora eran todas muestras internas y eso siempre tienen un sesgo.
¿Cuál fue el insight o la observación cultural que funcionó como punto de partida creativo para construir la campaña y cómo lograron traducirlo en el tono y la narrativa del comercial?
EY: Las observaciones fueron varias y tratamos de condensarlas en una sola. Por un lado, siempre dicen que somos un país tan especial, donde pasan cosas tan imposibles que todo parece guionado. Por otro lado, y ese fue el puntapié inicial, fue: ‘tenemos un flor de equipo, pero no es una boludez ganar dos mundiales seguidos’. O sea, nos estamos enfrentando a una que puede ser un poco complicada. Entonces unimos esas dos observaciones. Esa es la observación cero, la de ganar dos mundiales. Y una respuesta para todo eso. Todo lo que hemos logrado los argentinos, desde una camioneta que se queda clavada en el medio de una ruta y no sabés de dónde empieza a aparecer gente y la empieza a empujar, hasta unirla con San Martín que cruza los Andes y enfrenta a la monarquía más poderosa del mundo.
Las campañas de Quilmes vinculadas al fútbol suelen generar mucha conversación y expectativa. ¿Cómo trabajaron el equilibrio entre mantener ese ADN histórico de la marca y, al mismo tiempo, proponer una mirada nueva para esta edición mundialista?
FL: Bueno, creo que lo más difícil fue que veníamos de una campaña anterior donde se hablaba de Elijo creer. Se basaba también en las coincidencias, en que creamos en la magia y en algo más allá, digamos, de lo que sienta la gente. Y este año el planteo fue: ya somos campeones. ¿Desde dónde nos paramos? ¿Cómo se va a sentir la gente? Creo que esta vez nos basamos mucho más en las razones. Tenemos razones para creer que podemos. Y si dudamos de esas razones, tenemos el corazón argentino que siempre nos manda para adelante.
Ese fue el foco de esta campaña. Y seguir manteniendo esta esencia de Quilmes, que es una marca argentina que viene acompañando a los argentinos, ya sea a la Selección como a los hinchas, en todos estos años. Siempre cerca de la gente. Esas fueron las claves: mantener un poco esa esencia y seguir fortaleciendo la argentinidad.
Es una cerveza argentina, no podemos perder de vista eso.
¿Hubo alguna decisión de producción, craft o realización que haya sido clave para darle identidad propia a esta campaña y diferenciarla de otras piezas mundialistas?
EY: La productora fue Landia, de la mano de Matías Moltrasio & Andy Fogwill. La verdad, los resultados son increíbles. No tengo sombrero, pero me lo tengo que sacar, porque trabajar con Andy y Mati es algo espectacular. Es gente que hasta último momento está trabajando con una ambición y entusiasmo por llevar el proyecto a otro lugar y mejorarlo. La verdad, más allá de todo lo que significa la experiencia de hacer un comercial para el Mundial, trabajar con ellos es una experiencia paralela increíble.
FL: Fue una escuela, aprendimos un montón, nos acompañaron hasta el último segundo, estuvieron muy presente, tanto Andy como Mati. Y quería recalcar también que Andy fue el que hizo García González con Charly y que hoy vuelva a filmar a Charly García, la verdad que fue un momento muy emocionante. Solo Quilmes puede lograr algo así y que haya sido de la mano del mismo director fue algo muy lindo de vivir.
¿Lo conocieron a Charly García? ¿Cómo fue filmar con alguien como él?
EY: Sí, lo conocimos. Y uno de los grandes desafíos de toda esta producción fue cómo no publicar una foto con Charly.
Charly fue otro capítulo, obviamente uno sabe lo difícil que puede llegar a ser filmar con él y la verdad fue un placer, un proceso súper ordenado. De hecho, se fue diciendo que la pasó espectacular en el rodaje. Terminamos todos llorando, hubo mucha emoción.
FL: Mucha emoción. Y que él haya dicho que la pasó bien fue el mejor regalo que podíamos tener. Lo vimos súper bien a Charly, que eso también es importante de decir. Estaba radiante, sonriente. La verdad que nos regaló algo único en nuestras vidas, en nuestras carreras.
EY: Filmamos con todos menos con San Martín (risas).