Publicidad > Global | LAS PALABRAS DE LA CREATIVA TRAS RECIBIR ELLION OF ST MARK
Redacción Adlatina |
(Cannes, por enviados especiales) – Con una carrera de más de 40 años, y tras haber liderado la creatividad en agencias como BBDO, Leo Burnett y FCB, Susan Credle dio un emotivo discurso el viernes, en el Teatro Lumiere, al recibir su reconocimiento. A continuación, sus palabras.
El discurso de Susan Credle, tras ser distinguida con el Lion of St Mark, en la última gala de premiación de Cannes Lions 2026:
“Bueno. ¿Cómo están?
Yo estoy transpirada, tengo calor. Estamos todos juntos en esto.
Hace 41 años, este mismo mes, tomé un viaje de ida desde Carolina del Norte hasta Nueva York con la modesta ambición de intentar hacer una carrera en publicidad.
Cuando llegué, BBDO aparecía en la portada de todas las revistas de la industria como la Agencia del Año. Mi mamá siempre me decía: ‘Si te rodeás de los mejores, quizás vos también puedas mejorar un poco’. Y hoy miro a mi alrededor y veo a los mejores. Esa es la razón por la que estoy acá: porque amo el talento, amo a la gente talentosa y me encanta verlos dar lo mejor de sí. Así que gracias.
Ese mismo junio fui a la sede de BBDO, en el 380 de Madison Avenue, y pedí trabajo. Me preguntaron para qué estaba capacitada. Después de una conversación muy breve, la respuesta fue bastante clara: para no mucho.
Me ofrecieron un trabajo cubriendo a las recepcionistas cuando iban al baño. Y lo acepté. Me pareció increíble.
Pensé: ‘Voy a poder entrar todos los días a esta agencia maravillosa y aprender cómo se hace esto que llaman publicidad’.
En mi primer día de trabajo entré al ascensor, vi a un hombre parado en una esquina y le dije: ‘¡Dios mío! Usted es Phil Dusenberry’. Phil hablaba con una voz muy particular y me respondió: ‘Podés llamarme Phil’. Y yo le contesté: ‘Está bien, señor Dusenberry’.
Así empezó todo.
Aprendí muchísimo de Phil. Le doy el crédito de haber ayudado a convertir el entretenimiento en un componente esencial de la publicidad moderna. Fue una fuerza dominante.
Una vez me dijo: ‘Susan, hacé que tu trabajo sea más entretenido, más informativo, más humano, más conmovedor que aquello con lo que compite’. Él creía que la publicidad podía —y debía— ser algo que la gente eligiera abrazar, en lugar de algo que simplemente tuviera que soportar. Y hoy, más que soportarla, la gente intenta activamente evitarla.
Phil dedicó su vida a ser mejor.
Unos años después de que se jubilara, yo estaba trabajando con un equipo creativo joven. Estábamos revisando una revista digital y dije: ‘Creo que sé qué diría Phil en este momento’. Todos me miraron confundidos. Les dije: ‘Phil Dusenberry... creo que diría esto’. Y seguían con cara de no entender de quién estaba hablando.
Phil Dusenberry había sido olvidado por los jóvenes que trabajaban en la misma agencia que yo todavía seguía considerando su agencia.
Ese momento me impactó profundamente.
Al recibir este premio extraordinario, me recuerda que la fama es pasajera. Nuestra industria sigue avanzando. Cada generación tiene sus propios héroes.
Pero esta no es una historia triste.
Porque hay algo que la gente sí recuerda: el trabajo.
Las ideas nunca terminan siendo solo ideas. Se convierten en motores económicos para los negocios y en conexiones emocionales con las personas.
Celebren el trabajo.
Ustedes no dejaron Cannes antes, el miércoles, el jueves o esta mañana, para venir esta noche simplemente a verme cumplir con un compromiso. No vinieron por mí. Bueno... quizás mi marido sí.
Vinieron para emocionarse, inspirarse, aprender, celebrar y, quizás, incluso decepcionarse.
Yo me fui decepcionada de Cannes durante muchos años. Pero creo que la decepción está muy cerca de la gran ambición. Y necesitamos una enorme ambición creativa.
En los últimos años me pregunté muchas veces ¿cómo medimos realmente qué significa ser creativos?
Después de 41 años, para mí todo se resume en una palabra: gracias.
¿Alguien diría ‘gracias’ por lo que hiciste?
Gracias por hacerme sentir.
Gracias por hacerme reír.
Gracias por hacerme llorar.
Gracias por hacerme creer.
Gracias por hacerme preocuparme.
Lo importante es si aquello que creaste merece que alguien diga ‘gracias’. Y si no lo merece, esforzate más.
Hoy, en esta industria, gran parte de la atención se ha desplazado del trabajo hacia los números. Sí, tenemos que ser rentables como negocio. Pero espero que, al final de sus carreras, puedan responder: ¿qué hicieron? ¿Qué dejaron en el mundo?
Porque esa respuesta quizá sea la que determine cuán felices serán cuando miren hacia atrás”.