Publicidad > Latinoamérica | COLUMNA DE OPINIÓN
Redacción Adlatina |

SEO versus GEO: un cambio silencioso

Bárbara Federico, socia y CGO de Vibe Group, destaca la diferencia entre existir online y ser una fuente de autoridad sobre algo concreto.

SEO versus GEO: un cambio silencioso
Bárbara Federico: “En SEO optimizabas para ser encontrado. En GEO optimizás para ser citado. Son objetivos distintos que requieren estrategias distintas”.

Por Bárbara Federico

Socia y CGO de Vibe Group

Durante años, el juego era claro: aparecer primero en Google. Las marcas invertían en keywords, backlinks y velocidad de carga para ganar posiciones en un ranking que determinaba quién existía y quién no en la búsqueda online. Ese modelo tuvo más de dos décadas de vigencia. Y está quedando obsoleto.

El cambio no llegó con un anuncio. Llegó con un comportamiento: cada vez más personas le hacen preguntas a una IA y reciben una respuesta única, directa, ya procesada. No una lista de links para explorar, sino una síntesis. ChatGPT, Perplexity, Gemini, Copilot, Claude: todos funcionan con la misma lógica. El usuario pregunta. La IA responde. Y en esa respuesta, algunas marcas existen y otras no.

Estamos ante un cambio de paradigma que la mayoría de las marcas todavía no procesó. En SEO optimizabas para ser encontrado. En GEO optimizás para ser citado. Son objetivos distintos que requieren estrategias distintas.

GEO, o Generative Engine Optimization, es la disciplina que estudia y trabaja la presencia de una marca dentro de las respuestas generadas por modelos de inteligencia artificial. A diferencia del SEO clásico, donde el objetivo es el ranking, en GEO el objetivo es la citabilidad: que cuando un LLM construya una respuesta sobre un tema relevante para tu marca, tu voz sea parte de esa respuesta.

Los modelos de IA no buscan en tiempo real como lo hace un motor de búsqueda tradicional. Aprenden de millones de textos, construyen una comprensión del mundo y sintetizan respuestas combinando lo que aprendieron con búsquedas en tiempo real. Las fuentes que priorizan tienen características definidas: datos verificables, consistencia narrativa a través de múltiples plataformas y autoridad semántica en un territorio específico. El contenido genérico, por más volumen que tenga, no se cita.

Lo que estamos viendo es que muchas marcas tienen presencia en internet pero no tienen corpus. Hay diferencia entre existir online y ser una fuente de autoridad sobre algo concreto. Los LLMs distinguen eso, y las marcas que no lo entiendan van a perder visibilidad de forma silenciosa, sin que ningún dashboard se los indique claramente.

El impacto es medible. Según el paper GEO: Generative Engine Optimization, de Princeton y Georgia Tech, optimizar contenido para motores generativos puede aumentar la visibilidad de una fuente en respuestas de IA hasta un 40%. La brecha entre marcas que trabajan su presencia en LLMs y las que no lo hacen va a crecer a medida que la adopción de estos motores se consolide.

La pregunta ya no es si tu marca aparece en Google. Es qué dice la IA cuando alguien pregunta algo relevante para tu negocio.