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Redacción Adlatina |

Las marcas pasarán de ser proveedoras a guías o mentoras, según Dentsu

La compañía japonesa presentó el infomre Consumer vision: mothers of reinvention, donde aborda cómo la IA provocará cambios en el mundo del marketing y la publicidad. Para ello, analizan cuatro "fuerzas" que molderarán el futuro. 

Las marcas pasarán de ser proveedoras a guías o mentoras, según Dentsu
Alejandro García, de Dentsu Chile: “Las marcas exitosas deberán transformarse en ‘marcas guía’ capaces de comprender las aspiraciones profundas de las personas”.

La empresa japonesa Dentsu, se ha caracterizado por su mirada constante hacia el análisis de las tendencias de futuro, y cómo éstas influyen no sólo en el marketing y la publicidad, sino que en la cultura y las sociedades.

Bajo esa lupa, recientemente presentó el estudio Consumer Vision: Mothers of Reinvention, donde analizó los cambios que la Inteligencia Artificial generará en los próximos diez años. Sus conclusiones derivan de una encuesta realizada a diez mil consumidores de 26 mercados diferentes que señalan que la IA no se percibe únicamente como una herramienta para automatizar tareas, sino como un “copiloto” que puede multiplicar las capacidades humanas. En tanto, el 70% de los consumidores cree que ayudará a las personas a desarrollar todo su potencial, mientras que el 85% estima que reducirá considerablemente el tiempo necesario para aprender cosas nuevas. Esta evolución dará paso a una relación más estrecha entre humanos y tecnología, definida por Dentsu como el paradigma “humano más IA”.

Al respecto, Alejandro García, gerente general de Dentsu Chile, señaló: “Uno de los aspectos más relevantes de las conclusiones del estudio se refiere a la aparición de agentes personales de IA capaces de actuar en nombre de los consumidores en diferentes plataformas”. Además, detalló: “Según los entrevistados, y datos complementados con Foresight Factory, y entrevistas a más de veinte especialistas y futuristas, el 77% espera que, dentro de cinco años, las marcas desarrollen productos y servicios adaptados al comportamiento de estos agentes. Además, el 70% quisiera administrarlos desde una sola interfaz. Esto anticipa un escenario en el que las personas delegarán compras y gestiones rutinarias, pero conservarán la posibilidad de intervenir: el 73% considera indispensable poder anular las decisiones tomadas automáticamente por la IA”.


Las cuatro fuerzas que moldearán el futuro

1. Symbiotic Systems (El futuro de la tecnología)

La IA evolucionará desde una herramienta hacia un verdadero socio de las personas. Los consumidores utilizarán agentes inteligentes y asistentes personalizados que actuarán en su nombre en múltiples plataformas simultáneamente, dando lugar a una “presencia paralela”.

Principales implicancias:

Los consumidores esperarán experiencias mucho más personalizadas.

Compartirán más datos con sus asistentes de IA a cambio de mejores recomendaciones.

La relación dejará de ser “humano o IA” para convertirse en “humano más IA”.

Las marcas deberán diseñar experiencias pensadas tanto para las personas como para sus agentes inteligentes.

2. Ingenuity Awakened (El futuro de la cultura)

A medida que la IA democratice la creación de contenidos, la sociedad valorará más que nunca la creatividad auténtica y la originalidad humana.

“Si bien el 88% cree que las ideas y expresiones artísticas originales serán más importantes que nunca, y el 92% considera que las marcas deberían establecer mecanismos para reconocer y compensar a los creadores humanos cuando sus obras sean utilizadas para replicar o remezclar contenidos”, comenta García, y agrega “desde Dentsu y demostrado en este estudio, vemos que la confianza también se convertirá en un activo fundamental. El 91% dice a medida que los algoritmos sean más personalizados, será más importante que las marcas mantengan coherencia entre sus valores y sus acciones. Asimismo, el 87% buscará contenidos creados por personas debido a su autenticidad. Esto obligará a las empresas a respaldar sus afirmaciones con información trazable sobre el origen de sus productos, sus procesos y la autoría de sus contenidos”, aclaró García.

Tres cambios clave:

Las etapas tradicionales de la vida se volverán más flexibles gracias a la mayor longevidad.

La capacitación continua será una necesidad permanente.

La originalidad dejará de ser una ventaja para convertirse en una obligación cultural.

El informe destaca que:

El 88% de los consumidores cree que las ideas y el arte verdaderamente originales serán más importantes que nunca.

El 92% considera que las marcas deberían compensar a los creadores humanos por sus ideas originales.

3. Infinite Reinvention (El futuro de los consumidores)

Los consumidores dejarán de definirse por una identidad fija y pasarán a reinventarse constantemente. La IA reducirá el tiempo necesario para aprender habilidades nuevas y permitirá explorar múltiples carreras, proyectos e intereses durante una misma vida.

Al respecto de este tema, el 79% estima que podrá realizar más actividades profesionales y creativas durante su vida, mientras que el 73% está interesado en utilizar IA para simular un cambio de carrera o un nuevo pasatiempo antes de tomar una decisión real.

Las tendencias principales son:

Time Rewired: la automatización liberará tiempo y cambiará las rutinas diarias.

Self-Prototyping: las personas probarán continuamente nuevos estilos de vida e identidades.

Consumer CEO: cada individuo gestionará un ecosistema de agentes de IA que tomarán decisiones operativas mientras la persona define objetivos y prioridades.

4. Wayfinder Brands (El futuro de las marcas)

Las marcas dejarán de ser simples proveedoras de productos y pasarán a actuar como guías o mentoras.

En un mundo donde las compras rutinarias serán automatizadas por agentes de IA, las marcas memorables serán aquellas que ayuden a las personas a crecer, evolucionar y alcanzar nuevas metas.

Como conclusión del estudio, la empresa Dentsu sostiene que las marcas exitosas deberán transformarse en “marcas guía”, vale decir, organizaciones capaces de comprender las aspiraciones profundas de las personas, inspirarlas y acompañarlas en sus procesos de cambio. Responder solamente a una necesidad funcional dejará de ser suficiente, porque muchas de esas interacciones serán resueltas automáticamente por agentes de IA. Para diferenciarse, las marcas deberán ofrecer experiencias originales, emocionalmente memorables y respaldadas por hechos verificables.