Stengel, de la misma manera en la que lideró durante siete años el gigante corporativo P&G, con humildad e interés genuino en el público preguntó: “¿Cuáles son sus expectativas sobre hoy? ¿Qué es lo que esperan llevarse”. Varias respuestas de distintas mesas aparecieron, entre ellas, aprendizaje, algo sobre lo que trabajar, inspiración. La de Stengel, en cambio, fue la siguiente: “Espero que hoy se vayan, lleguen a sus casas y tengan una conversación diferente con su jefe; y también, que la tengan con alguien cercano y querido”.
El entusiasmo de Jim Stengel es contagioso. La profundidad y la emoción con la que piensa en tópicos estrictamente corporativos, también. A medida que avanzó la presentación, el orador preguntó por la palabra “legado”, en lo que piensan cuando aparece esta palabra. En un ejercicio práctico, mostró a seis personalidades —Jim Henson, Coco Chanel, Serena Williams, Frida Kahlo, Che Guevara y Kiichiro Toyoda— y pidió a las mesas que pensaran en qué legado les parecía más significativo para ellas. Luego de dos minutos para pensar, Stengel se bajó del escenario y empezó a rondar las sillas de los asistentes con ansias de escuchar sus respuestas. Un movimiento que afirma hacer también al momento de liderar (desjerarquizar los roles y preguntar, uno a uno a los integrantes de un equipo su opinión).
“Todo lo que dijeron, al final, tiene una naturaleza sencilla: se recuerda a estas personas por cosas simples” y trazó un paralelismo con su propia carrera. Mostró a la audiencia el video que tuvo que hacer para ser incluído en el Advertising Hall of Fame a cargo de la agencia Soeur, y tanto los asistentes como él destacaron lo mismo, lo que permanece de verdad es la insistencia en ser una buena persona, en que lo más importante es la empatía y la escucha atenta al otro. Como dijo su esposa, Kathleen, en el video: “Es una gran persona y es eso por lo que se lo reconoce al final”.
A lo largo de la presentación, sobrevuela la idea de volver a las cosas importantes, a las más simples. Reflexionar sobre el tipo de persona en la que uno se transforma y pensarse a sí mismos en relación con los demás. A modo de anécdota, Stengel contó sobre el guía animal que le asignaron en un test de personalidad, el colibrí. “Vuelo de un lugar al otro, tomando algo de ahí y llevándolo conmigo”.