Los votantes de Berkeley, California, aprobaron un impuesto sobre las gaseosas y otras bebidas azucaradas, mientras que una propuesta similar dirigida a reducir la obesidad y diabetes en San Francisco no pudo superar una barrera más alta para ser aceptada.
La iniciativa de Berkeley, que requería una mayoría simple de votos para aprobar un impuesto de un centavo por onza, fue aprobada por el 75% de los votantes, según The Associated Press. En cambio, el proyecto de San Francisco para imponer una tasa de dos centavos la onza fue apoyado por el 55% de los votantes, pero requería de dos tercios de los sufragios para ponerse en vigencia.
“Los habitantes de San Francisco han dejado en claro que pueden decidir por sí mismos qué comer y qué beber”, dijo Roger Salazar, un vocero de la campaña para derrotar a ambas medidas. “Los votantes saben que el nuevo impuesto sobre jugos y gaseosas hubiera impulsado hacia arriba los precios en los comercios”.
El voto es el último esfuerzo de los defensores de la salud para reducir los envases después de que una iniciativa impulsada por el ex alcalde de New York Michael Bloomberg (que fijaba un límite de 16 onzas para los productos que se venden en restaurantes y cines) fuera derrotada en las cortes por la industria de las gaseosas.
Bloomberg, el fundador y el accionista principal de la empresa Bloomberg LP, propietaria de Bloomberg News, hizo una donación para la campaña de Berkeley.
La American Beverage Association, una entidad con sede en Washington que representa a Coca-Cola y PepsiCo, encabezó la oposición contra las dos iniciativas, al sostener que redundarían en un aumento de costos y en la disminución de las opciones de los consumidores.