CLAUDIA BERGNA
REGIONAL CATEGORY MARKETING MANAGER EN HENKEL CONSUMER BRANDS
¿Qué profesionales marcaron su camino y la llevaron a ser la profesional que hoy usted es?
Si tuviera que elegir a tres, serían María Vieyra, Mardya del Valle y Manuel Medina. María, quien fue mi colega en customer marketing, me ayudó a desarrollar un pensamiento más estratégico, a confiar en mi conocimiento, a ampliar la mirada para entender el panorama completo, a ser más concreta al definir acciones y a tomar decisiones aun en contextos de ambigüedad. Mardya ha sido una de las líderes que más he admirado: fue la primera directora de marketing con quien trabajé de cerca y se convirtió en un claro referente para mí; su ejemplo influyó profundamente en mi manera de liderar: procuro ser parte del equipo, no solamente dirigirlo; arremangarme, trabajar junto a los demás y crear las condiciones para que, como equipo multifuncional, podamos sobresalir. Más recientemente, la confianza de Manuel en mí y en mi trabajo se tradujo en mayor exposición, dentro y fuera de la organización, así como en nuevos retos y oportunidades; contar con un líder que me dio autonomía para sacar adelante los proyectos y desarrollar a mi equipo ha sido vital.
¿Qué actividades concretas, no laborales, potencian su rendimiento profesional o la inspiran para rendir mejor en el trabajo?
Hay dos actividades que potencian especialmente mi rendimiento profesional: la cerámica y las escapadas con mi esposo y mi perrita. Comencé a hacer cerámica hace aproximadamente tres años y decidí reservarle un espacio formal en mi calendario semanal. Trabajar con las manos, ensuciarme y crear piezas desde cero me permite desconectarme de la presión cotidiana y despertar una parte más creativa de mí. También me ha enseñado a sentirme cómoda con la incertidumbre: en la cerámica, tanto el proceso como el resultado pueden ser distintos a lo imaginado. Por otro lado, disfruto mucho las escapadas con mi esposo y mi perrita, ya sea para conocer un nuevo lugar, estar en contacto con la naturaleza o simplemente salir a caminar. Esos momentos me permiten bajar el ritmo, recuperar perspectiva y reconectar con mi familia elegida. La paz y la diversión que encuentro en ellos son esenciales para mantener mi mente equilibrada y regresar al trabajo con mayor energía, claridad e inspiración.
Instintivamente, ¿cuáles son los grandes logros que recuerda cuando le piden que defina su recorrido profesional?
Uno de los que más valoro fue acompañar el crecimiento de una persona de mi equipo. Era asociado de marca, contaba con una trayectoria sólida en marketing y tenía las capacidades técnicas necesarias para asumir una gerencia. Sin embargo, durante años había recibido el mensaje de que, para crecer, debía ser más extrovertido, impositivo y directivo. Yo no creía que tuviera que cambiar su personalidad para demostrar su potencial. Necesitaba desarrollar herramientas de influencia, pero, sobre todo, contar con la exposición y los espacios adecuados para mostrar lo que sabía, generar impacto y construir confianza dentro de la organización. Trabajamos juntos en ese proceso y conseguimos también el respaldo de nuestro director. Ocho meses después, la percepción sobre él había cambiado y fue promovido a gerente, manteniéndose fiel a su personalidad y a su propio estilo de liderazgo. Ese logro reafirmó una de mis convicciones más profundas: desarrollar talento no es moldear a las personas para que encajen, sino ayudarlas a convertir sus fortalezas en una forma auténtica de liderar. Otro logro que define mi recorrido ocurrió en mi rol anterior, cuando asumí una categoría rodeada de retos y de muchos “no” que parecían definitivos: “Ya intentamos conseguir mayor representatividad regional”, “el equipo global nunca lo aprobará” o “las personas que deben decidir no entenderán nuestra realidad”. Cambiar lo establecido siempre genera resistencia, especialmente cuando implica cuestionar la manera en que las cosas se han hecho durante años. Logramos producir desde cero la primera campaña para Latinoamérica creada en la propia región, con una celebridad relevante para el negocio y una representación latina auténtica, y transformamos el portafolio para responder mejor a las necesidades locales e incorporar esa representatividad en nuestros productos más importantes.
ALINA MONTERO MULLER
DIRECTORA AUDIOVISUAL EN STINK FILMS
¿Qué profesionales marcaron su camino y la llevaron a ser la profesional que hoy usted es?
Cuando empecé a buscar una oportunidad para dirigir profesionalmente, hubo productores y productoras que creyeron en mí antes de que mi reel pudiera demostrar todo lo que era capaz de hacer. A lo largo de mi carrera, quienes confiaron en mí supieron ver algo más allá de mi portafolio: una sensibilidad y una mirada que todavía necesitaban oportunidades para desarrollarse. Siempre les estaré profundamente agradecida, porque muchas de las cosas que construí después comenzaron con alguien que decidió apostar por mí antes de que hubiera suficiente evidencia para hacerlo. Entre esas personas está Vanessa Hernández, managing director de Stink Films México, quien hace algunos años me abrió la puerta de par en par y confió en que juntas podríamos construir algo increíble. Gracias a su confianza y apoyo, eso se hizo realidad.Esa experiencia también transformó mi manera de mirar a otras personas. Me enseñó que un reel o un portafolio cuentan sólo una parte de la historia: a veces, alguien tiene una sensibilidad o un instinto que aún no ha encontrado el proyecto adecuado para manifestarse. Hoy trato de reconocer esas señales y confiar en ese potencial, porque sé que, con la oportunidad correcta, algo que apenas se intuía puede convertirse en algo grande.
¿Qué actividades concretas, no laborales, potencian su rendimiento profesional o la inspiran para rendir mejor en el trabajo?
De unos años para acá, la fe y una práctica espiritual y religiosa disciplinada se han vuelto fundamentales en mi vida. Me han ayudado a hacer mi trabajo con más claridad y entrega, pero sobre todo con más gusto y con más amor. Antes de tener esto claro, la pasaba súper difícil. Este es un trabajo que conlleva muchísima responsabilidad y que muchas veces me demanda por completo. Quienes me conocen saben que más de una vez dejé mi profesión para explorar otros caminos creativos. Sin embargo, una y otra vez sentí que tenía que regresar a mi oficio. Hoy entiendo mi trabajo desde otro lugar. Lo hago con muchísimo gusto, con mejores resultados que nunca y, sobre todo, feliz y agradecida de estar recorriendo un camino que me apasiona y que disfruto profundamente.
Instintivamente, ¿cuáles son los grandes logros que recuerda cuando le piden que defina su recorrido profesional?
Creo que, para mí, uno de los logros más grandes es hacer una campaña con la que me sienta feliz y satisfecha con el resultado y que, al mismo tiempo, le encante al cliente. Quizás uno de los mayores logros de mi carrera ha sido construir relaciones duraderas con marcas que han confiado en mí a lo largo de los años. Para mí no hay nada más lindo que recibir una invitación a un nuevo pitch porque el cliente quedó contento con el proyecto anterior. Esa confianza que se renueva de campaña en campaña es, probablemente, una de las cosas que más valoro de mi recorrido profesional.
LIZBETH SCHROEDER
HEAD OF MARKETING DE GRUPO JUMEX
¿Qué profesionales marcaron su camino y la llevaron a ser la profesional que hoy usted es?
He tenido la fortuna de encontrarme con grandes profesionales a lo largo de mi carrera, pero creo que quienes más me han marcado fueron personas que confiaron en mí, incluso antes de que yo misma estuviera segura de estar lista. Sin embargo, pienso que tu primer jefe te forja y te da las pautas de la profesional en quien vas a convertirte. Mony García, mi primera jefa, me enseñó que el equilibrio laboral y personal eran indispensables para lograr una vida más plena y que se podía ser profesional y cumplir sin tener que estar horas extras de manera innecesaria. A lo largo de mi carrera he aprendido muchísimo de líderes que me retaron, que me dieron autonomía y que me permitieron equivocarme. Pero también he aprendido de mis equipos, porque liderar personas con diferentes talentos y formas de pensar te obliga a evolucionar constantemente. Hay muchos nombres que me gustaría mencionar, pero para no olvidar a ninguno, agradezco a todas las personas que han aportado a lo largo de mi vida profesional.
¿Qué actividades concretas, no laborales, potencian su rendimiento profesional o la inspiran para rendir mejor en el trabajo?
Para mí, desconectarme del trabajo es fundamental para poder regresar con mejores ideas. Viajar, conocer lugares nuevos, probar cosas diferentes y pasar tiempo con mi familia me ayuda muchísimo a cambiar de perspectiva. También disfruto hacer ejercicio, porque me ayuda a liberar la mente, ordenar ideas y recuperar energía. Y algo que quizá viene inevitablemente con trabajar en marketing es que nunca dejo de observar: cuando viajo, cuando voy a una tienda, cuando entro a un restaurante o simplemente cuando estoy con mis hijos, estoy viendo tendencias, comportamientos y nuevas formas de conectar. Creo que las mejores ideas no aparecen frente a la computadora: aparecen cuando te permites salir de tu propia rutina y te permites ver tu entorno con otros ojos.
Instintivamente, ¿cuáles son los grandes logros que recuerda cuando le piden que defina su recorrido profesional?
Curiosamente, cuando pienso en mis logros profesionales no recuerdo primero una campaña, un reconocimiento o un resultado de negocio. Por supuesto que me siento orgullosa de haber construido marcas, de haber enfrentado retos importantes y de haberme mantenido creciendo durante tantos años en una industria que cambia constantemente. Pero mi mayor logro es la gente. Ver crecer a personas con las que trabajé, asumir nuevas posiciones o decirme años después que algo que vivimos juntos marcó no sólo su carrera profesional, sino además aporté algo en su vida personal, para mí tiene muchísimo valor. Porque los resultados son importantes y las marcas dejan huella, pero cuando además logras dejar algo positivo en las personas y que a pesar del tiempo te recuerden con cariño, ahí es cuando realmente puedes hablar de trascendencia profesional.