¿Qué expectativas tienen en la productora para 2026? ¿Dónde estará su mayor foco?
Para 2026 no estamos persiguiendo crecimiento por acumulación. Queremos crecer con dirección y con identidad.
Nuestro foco va a estar en consolidar a Not Normal como una red global de producción creativa, no solo como una productora tradicional. Una red integrada, flexible y conectada, donde equipos en los Estados Unidos, México, Argentina, Chile y Brasil trabajan bajo el mismo estándar creativo, con procesos compartidos y una visión común.
Estados Unidos sigue siendo un eje clave, pero Latinoamérica es parte central de esa red, no un satélite. La idea es clara: pensar global, producir local y colaborar sin fricciones. Más co-producciones inteligentes, más eficiencia real y una identidad creativa reconocible, sin importar dónde se filme.
También estamos expandiendo los formatos que producimos. El spot tradicional convive hoy con campañas pensadas para plataformas, performance y experiencias híbridas. No se trata de hacer más por hacer, sino de elegir bien dónde poner energía creativa y cómo amplificarla.
¿Cómo evalúa el contexto socioeconómico del país y qué impacto tendrá en la industria del cine publicitario este año?
El contexto es exigente y obliga a toda la industria a repensar cómo produce. Los presupuestos se ajustan, los tiempos se acortan y las marcas esperan más entregables con mayor precisión.
La palabra que define este momento es eficiencia, pero entendida desde la inteligencia productiva, no desde el recorte automático. El verdadero desafío es proteger el craft en un escenario más complejo.
Ahí vemos una oportunidad clara. Las productoras que sigan siendo relevantes van a ser las que entiendan el negocio del cliente, armen procesos más ágiles y prioricen lo que realmente se ve y se siente en pantalla. Cuando la producción se piensa bien desde el inicio, se puede hacer muy buen trabajo incluso en contextos ajustados.
La aceleración de la IA ya es indiscutible. La autenticidad humana aparece como un súperpoder. ¿Cómo ve esa convivencia y qué impacto tiene en su trabajo diario?
La IA ya es parte del presente. En nuestro caso, ya estamos produciendo campañas grandes e internacionales donde la IA es un componente central del proceso creativo.
La vemos como una herramienta que viene a expandir la creatividad, no a reemplazarla. Nos permite explorar más ideas, abrir nuevos caminos visuales, prototipar rápido y probar formatos que antes eran inviables por tiempo o costo. La IA amplía el campo de juego.
El diferencial sigue estando en lo humano: el criterio, el gusto, la sensibilidad cultural y la toma de decisiones creativas. La IA propone, acelera y multiplica, pero la dirección sigue siendo humana.
En el día a día trabajamos desde ese equilibrio: integrar tecnología sin perder mirada. Usar IA para liberar tiempo creativo, asumir riesgos más interesantes y explorar nuevas formas de contar historias, sin perder identidad ni intención.