¿Qué expectativas tienen en la agencia para 2026? ¿Dónde estará su mayor foco?
Encaramos 2026 como un año de expansión sostenida. Venimos de un 2025 excepcional para VML Argentina, con resultados muy fuertes en creatividad, efectividad e integración de tecnología, y el desafío ahora es ir por más: no solo sostener ese nivel, sino escalarlo.
Mi foco va a estar en profundizar el modelo que nos trajo hasta acá y llevarlo al siguiente nivel. Eso significa invertir en las personas, en la cultura y en nuestros clientes. Equipos verdaderamente interdisciplinarios, colaboración real entre estrategia, creatividad y tecnología, y relaciones de confianza con clientes que apuestan a ideas relevantes y efectivas. Los reconocimientos validan el camino, pero el objetivo es que ese estándar sea nuestra base de trabajo, no la excepción.
¿Qué impacto cree que tendrán las megafusiones en la industria este año?
Las megafusiones son una consecuencia natural de una industria que está en plena transformación. Pero más allá del formato o la escala, el verdadero diferencial va a seguir siendo el talento, la cultura de trabajo y la capacidad de integrar disciplinas.
Nuestra experiencia demuestra que cuando esa integración es genuina —cuando creatividad, data y tecnología trabajan de forma orgánica— los resultados aparecen. Ahí es donde se construye valor real para las marcas.
¿Cómo evalúa el contexto socioeconómico del país y cómo impacta en la industria publicitaria?
Argentina atraviesa, como tantas veces, un momento de cambios profundos. En ese escenario, la publicidad tiene una ventaja clave: es una de las industrias que mejor y más rápido interpreta lo que está pasando en la sociedad.
Hoy las marcas necesitan ser más eficientes, más relevantes y más claras. No hay margen para mensajes vacíos. Muchas de las ideas que fueron reconocidas este año nacen justamente de leer bien ese contexto económico y social y transformarlo en comunicación con sentido, con propósito y con impacto en los negocios.
La aceleración de la IA ya es indiscutible. En este marco, la autenticidad humana aparece como un factor diferencial clave. ¿Cómo ve la evolución de esa colaboración?
Discutir la IA hoy es casi como discutir el sol que sale a la mañana: es una realidad. En VML la entendemos como una herramienta fundamental para potenciar la creatividad y la estrategia, optimizar procesos y abrir nuevas posibilidades. Pero el factor humano sigue —y va a seguir— siendo el corazón de las ideas que funcionan. Es lo que no se puede “comoditizar”: la lectura cultural, la sensibilidad, el criterio estratégico. Por eso hablamos de Human First. Cuando esa inteligencia humana se combina con tecnología aplicada de forma inteligente, aparecen las ideas que no solo ganan premios, sino que transforman marcas y negocios, como vimos este último año.
En un contexto de múltiples informes de tendencias, ¿cuáles cree que serán las claves a tener en cuenta?
Más que tendencias aisladas, vemos fuerzas muy claras que están redefiniendo la industria. Por un lado, una exigencia creciente de impacto real, donde creatividad y resultados de negocio van de la mano. Por otro, una integración cada vez más profunda entre creatividad, data y tecnología, que ya dejó de ser una promesa para convertirse en estándar.
Y, en paralelo, una fuerte revalorización de lo humano. En un mundo cada vez más atravesado por la IA, las marcas que van a crecer son las que logren construir una voz auténtica y una conexión cultural genuina. Ahí es donde el enfoque Human First cobra todo su sentido: usar la tecnología para potenciar, pero poner siempre a las personas y al criterio creativo en el centro.