Hacer buen marketing es, antes que nada, tener una idea que agregue valor.
Siempre pongo el ejemplo de las piedras preciosas.
Zafiros, rubíes, esmeraldas, diamantes.
Todas igual de únicas y valiosas.
Pero fue un genio del marketing a quien se le ocurrió que los diamantes son un símbolo de amor: A diamond is forever.
Y se inventó un ritual: la persona que propone se arrodilla frente a la persona que recibe la propuesta, ofreciéndole un anillo con un diamante como un símbolo de amor eterno.
Un diamante; no un rubí, ni una esmeralda, ni un zafiro: un diamante.
Este invento genial le trajo a la Corporación De Veers incremental sales por más de 20 mil millones de dólares.
Tener una buena idea que sea símbolo de amor me sirve para introducir a Laura y Carlos.
Ella es de San Sebastián y él, de Lugo.
“Para gente de provincias como nosotros, el sueño era poder mudarse a Madrid a hacer anuncios que nuestras familias pudieran ver en TV”.
Carlos era ya un joven director creativo en Tiempo BBDO y Laura se sumó a la agencia como “planificadora estratégica, que así se llamaba en aquella época”.
La cuenta ícono de Tiempo BBDO era Renault.
Era tan bueno el trabajo que hacía la agencia, que a pesar de la presión de Maurice Levy para que Renault España trabajara alineada con Publicis como sucedía en todo el mundo, BBDO seguía desarrollando creatividad para España.
Y cada tanto eran invitados a importantes pitches en París.
Allí iban Laura y Carlos a presentar, sabiendo que jamás le ganarían a Publicis, porque todo estaba decidido de antemano.
En París nació el amor entre la estratega y el creativo.
En 2006, Renault se mudó a Publicis y Laura es la condición que pide el cliente.
Laura a Publicis y Carlos a la agencia más hot de España: Señora Rushmore.
Es entonces cuando comienzan a buscar volver a trabajar juntos, pero ambos como dupla creativa.
“Ahí aparece BMF, una agencia australiana que se dispone a abrir una oficina en Londres tras un pitch que ‘están a punto de ganar’. El CCO nos invita a ir a Cannes para conocernos... y justo cuando vamos a empezar a comer en un café de La Croisette, recibe una llamada: el concurso se ha perdido. BMF Londres no va a suceder. La comida se convierte en una charla sobre otras cosas y nos despedimos hasta siempre. O hasta nunca, mejor dicho, siendo una agencia de las antípodas.
Pero meses más tarde nos vuelven a contactar y, para nuestra sorpresa, esta vez nos ofrecen ir a dirigir BMF Sidney, como ECDs. Es cierto que Australia estaba ―y sigue estando― donde se acaba el mundo, pero era una oportunidad para meter el pie en el mundo anglosajón y, sobre todo, convertirnos en dupla creativa”.
A Sidney parten los cuatro. Con sus hijos Leo y Telmo, de uno y tres años.
Laura se convierte en la única ECD mujer de Australia.
Ambos liderando un departamento creativo donde sólo había anglos.
En sólo dos años, consiguen que la agencia se transforme en una de las más creativas de Australia.
Pero sentían que estaban viviendo muy lejos de todo.
Y surge la posibilidad de Wieden + Kennedy en Londres.
Nueva mudanza para los cuatro. Y el acento australiano de Leo y Telmo comienza a ser reemplazado por el acento británico.
Los años de Londres son maravillosos.
Pasan de ser los exóticos Spaniards a manejar la creatividad de las cuentas emblemáticas de la agencia, como Honda y Lurpak.
Hasta que llega la propuesta de Anomaly para mudarse a Nueva York.
¡Un nuevo acento para Leo y Telmo!
En Brooklyn los pilla el encierro de la pandemia.
Y la posibilidad de hacer para Coca Cola Estados Unidos una campaña que reflejara el momento que estaba viviendo la humanidad.
Es un pitch contra sus antiguos colegas de W+K Oregon.
Lo ganan.
Dos meses más tarde, Coca-Cola los llama y les da la noticia: quieren dejan atrás a Wieden y hacer a Anomaly su agencia en los Estados Unidos.
Al tiempo, Laura y Carlos reciben la propuesta de MullenLowe y se mudan a Los Ángeles.
Todo este impresionante recorrido internacional en poco más de diez años.
“Aunque hemos ganado premios, Laura y yo no hemos ganado ni la mitad que otros compañeros de profesión. Creo que nuestra forma de trabajar no es proclive a esas piruetas que la mayoría de los jurados buscan hoy día. Y aunque sabemos que nuestro trabajo es a veces usado como referencia por creativos, strategists o directores, tampoco hemos firmado una de esas campanas históricas famosas. En este micromundo nuestro, más que mariposas de colores somos como dos abejas. Siempre atareadas intentando sacar partido a cada oportunidad. Nos gusta ser outsiders. Desafiar cualquier statu quo. Quizás por eso le hemos tomado gusto a movernos y cambiar. Para poder seguir siéndolo.
Después de estos 10+ años por el mundo, creemos que la visión latina de la vida, de la cultura y del entertainment es de una riqueza increíble. En cuanto a nuestro futuro, igual que con las agencias, en nuestra cabeza existe un país imaginario con la comida y el carácter de Madrid, el estilo de vida de Sidney, la cultura de Londres, la energía de Nueva York y el clima de Los Ángeles. Así que a lo mejor aún nos falta algún salto más para seguir dándole forma a ese país. Quién sabe. Nos gusta hacer planes como quien juega a buscar formas en las nubes, pero no tenemos agendas ni metas. Sólo disfrutar en cada momento de lo que tenemos entre manos e intentar transmitir a Leo y Telmo un poco de esa mirada artística y curiosa que todos los creativos llevamos dentro”.
Con lo que llevan recorrido, el mundo sin duda será de chicos y chicas como ellos.
Más cosmopolitas, más abiertos y donde el acento no importe tanto.
Laura, Carlos, Leo y Telmo.
La historia de amor más extraordinaria de nuestra industria.
INFLUENCIA (*).
Nos sobra talento. Nos falta influencia.
Fernando Vega Olmos
(*) Los interesados en proponer nombres deben escribir a fernandovegaolmos10@gmail.com incluyendo en el asunto: “Influencia”.