¿Qué expectativas tienen en la agencia para el 2026? ¿Dónde estará su mayor foco?
Nuestro mayor foco para 2026 está en elevar nuestra capacidad estratégica y creativa a través de Synapse, un engine desarrollado por nuestro holding Lo.Bueno, que integra procesamiento de data con inteligencia artificial para identificar insights profundos sobre el comportamiento del consumidor. Esto no solo nos permite anticiparnos con mayor precisión a las oportunidades de mercado, sino también reforzar la cultura creativa de nuestros equipos, liberando tiempo de tareas operativas para dedicarnos a pensar mejor.
Además, continuaremos fortaleciendo nuestras oficinas en Chile, Colombia, España, México, Perú, enfocándonos en consolidar un modelo de agencia independiente, pero con capacidades globales, que entrega resultados reales. Resultados que no solo se miden en creatividad, sino también en ventas, reputación, negocio y cultura para nuestros clientes.
¿Qué impacto cree que tendrán las megafusiones en la industria este año y qué oportunidades supone para las agencias indie?
Las megafusiones representan una gran oportunidad para nosotros. Somos una agencia independiente con todos los capabilities de una red tradicional, pero con una diferencia clave: tomamos nuestras propias decisiones y apostamos por lo que creemos. Nuestra principal apuesta siempre será la gente que está detrás de las grandes ideas, a diferencia de muchas fusiones cuyo foco termina siendo el Excel.
Estas fusiones nos obligan a redoblar nuestro diferencial: creatividad desafiante, velocidad, agilidad y compromiso real con cada marca. Mientras otros reorganizan estructuras, nosotros trabajamos más cerca de nuestros clientes, con procesos más ligeros, decisiones más rápidas y una cultura que entiende el negocio y al consumidor con la misma intensidad.
¿Cómo evalúas el contexto político, económico y social de Colombia y cómo influirá en la industria publicitaria?
Colombia es un país que siempre ha tenido la berraquera (como dicen acá) para sacar fuerza en los contextos más complejos. Y lo importante es que ese contexto siempre viene acompañado del talento colombiano, e incluso del talento latino que ha llegado al país buscando retos creativos. Esa mezcla única hace que la capacidad de enfrentarse a cualquier situación que genere un año electoral esté respaldada por la fuerza más importante de este negocio: las ideas.
Además, si bien Colombia sigue siendo una de nuestras operaciones más relevantes, el 2026 representa también una gran apuesta por el crecimiento de nuestras oficinas en Chile, España, México, y Perú. Son mercados que mostraron un crecimiento muy acelerado en 2025 y donde queremos seguir capitalizando ese impulso con una visión regional y global al mismo tiempo.
Desde nuestro lugar, más allá de las tensiones políticas o económicas, creemos que este será un año de ideas valientes. Cuando el entorno se crispa, las marcas que entienden su papel cultural se convierten en referentes de valor. Por eso, lejos de apagar el pensamiento creativo, este tipo de contextos lo exigen aún más. Y las agencias que sepan leer el momento y responder con sensibilidad, estrategia y originalidad van a marcar la diferencia.
La aceleración de la IA ya es indiscutible. En este marco, la autenticidad humana aparece como un súperpoder o factor diferencial clave. ¿Cómo prevé que seguirá evolucionando la colaboración entre IA y factor humano?
Hace tres años fuimos una de las agencias pioneras en desarrollar un track de carrera para profesionales especializados en el uso de herramientas con inteligencia artificial. Estos perfiles están en constante actualización, experimentación de nuevas tecnologías y tienen la responsabilidad de ser agentes de capacitación interna continua. Gracias a esto, hemos logrado optimizar tareas rutinarias como adaptaciones, reportes, revisiones o gestión de proyectos, reduciendo sus tiempos de ejecución hasta en un 50%. Eso se traduce en más calidad de vida para los equipos y más tiempo para enfocarnos en discusiones estratégicas y creativas.
Creemos que el componente distintivo que la cultura latina puede aportar a la IA es nuestra astucia natural para trabajar de forma más inteligente, logrando más con menos. La tecnología es una aliada, pero lo verdaderamente diferencial será siempre la capacidad humana para combinar intuición, sensibilidad cultural y pensamiento creativo. En ese equilibrio está el futuro de nuestra industria.