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INFORME DE WARC

El futuro de la estrategia: su influencia dentro de las agencias, las tensiones con la IA y cómo gana terreno en la resolución de problemas de negocio

Frente al 41% registrado en 2025, este dato destaca en el informe The Future of Strategy 2026, elaborado a partir de una encuesta a 489 estrategas de todo el mundo.

El futuro de la estrategia: su influencia dentro de las agencias, las tensiones con la IA y cómo gana terreno en la resolución de problemas de negocio
El crecimiento de la influencia estratégica convive con un desafío: demostrar de manera concreta el valor que aporta la disciplina. El 80% de los estrategas considera que la profesión necesita desarrollar mejores argumentos y evidencias para demostrar su impacto en el negocio.

La percepción sobre el futuro de la estrategia en las agencias muestra señales de recuperación. El 66% de los estrategas de agencias consultados por WARC considera que existen motivos claros para ser optimistas, frente a un escenario marcado en los últimos años por la consolidación de agencias, la reducción de equipos, la salida de talento senior y la incorporación de inteligencia artificial.

El dato surge de The Future of Strategy 2026, el informe de WARC basado en una encuesta realizada en agosto de 2026 a 489 estrategas, en su mayoría del ámbito de agencias, y que analiza la evolución de la disciplina y su relación con los clientes.

Uno de los cambios más relevantes aparece justamente en esa relación: la influencia de la estrategia entre los clientes alcanzó el 50%, frente al 41% registrado en 2025. Según el informe, los estrategas están ganando espacio al resolver problemas concretos de negocio y al traducir sus recomendaciones al lenguaje de los boards. En cambio, la influencia interna se mantuvo estable en 46%.

Al mismo tiempo, la inteligencia artificial aparece como una de las principales tensiones para la profesión. El 56% de los estrategas teme que la IA reemplace sus roles, 15 puntos porcentuales más que en 2025, cuando esa preocupación alcanzaba al 41%.

El crecimiento de la influencia estratégica convive con un desafío: demostrar de manera concreta el valor que aporta la disciplina. El 80% de los estrategas considera que la profesión necesita desarrollar mejores argumentos y evidencias para demostrar su impacto en el negocio, mientras que el 57% afirma que necesita una nueva propuesta de valor, en un contexto en el que también se cuestionan los modelos de compensación.

Para WARC, una forma de reforzar ese valor consiste en vincular las recomendaciones estratégicas con resultados de negocio, explicar qué problema específico se resolvió y utilizar un lenguaje alineado con las prioridades de los niveles directivos.

La estrategia también está ampliando su alcance. El 83% de los encuestados espera que su rol incluya cada vez más la participación en la estrategia de negocio y no sólo en las comunicaciones. El movimiento implica avanzar hacia problemas que exceden el brief tradicional y abarcan áreas como experiencia del cliente, relaciones públicas y comercio agéntico.

Entre los desafíos que están tomando relevancia aparece el denominado “two audience problem”: la necesidad de construir propuestas que funcionen tanto para las personas como para las máquinas que intervienen cada vez más en los procesos de descubrimiento y decisión.

La adopción de IA también está modificando la distribución del trabajo. El 65% de los estrategas afirma que está destinando el tiempo liberado por estas herramientas a tareas más estratégicas y de mayor profundidad, mientras que el 55% considera que la tecnología llevará a la disciplina a poner mayor foco en las perspectivas humanas.

El informe identifica entre las principales limitaciones de la IA la producción de resultados genéricos y la dificultad para incorporar matices culturales y resonancia emocional. En ese contexto, el conocimiento de las personas, el criterio y la capacidad de detectar tensiones culturales se convierten en elementos diferenciales para los estrategas.

Sin embargo, el uso de IA convive con una reducción de algunas prácticas tradicionales de investigación. El 23% de los encuestados realiza investigación cualitativa presencial al menos una vez por mes, frente al 35% de 2025, una caída de 12 puntos porcentuales.


Redacción Adlatina

por Redacción Adlatina

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