¿Qué expectativas tienen en la agencia para el 2026? ¿Dónde estará su mayor foco?
En la agencia no nos ponemos metas. Porque las metas se alcanzan, se consiguen, ¿y entonces qué? En cambio, una dirección es algo que uno sigue para siempre y no tiene fecha de vencimiento. Y, en ese sentido, nuestra dirección fue la misma de siempre. Hacer buen trabajo, que funcione y que nos dé orgullo con el paso del tiempo. Después, si gana premios, mejor; pero lo imprescindible es que sea capaz de conmover a la gente y que mueva la aguja a las marcas. El foco va a estar siempre ahí: entender problemas reales y encontrar ideas simples para resolverlos. En no desviarnos nunca de la dirección en la que elegimos movernos.
¿Qué impacto cree que tendrán las megafusiones en la industria este año?
Las megafusiones no son algo nuevo. A veces ordenan, a veces desordenan, casi siempre generan ruido. El impacto real no lo va a definir el tamaño sino la claridad: qué se hace mejor después de fusionarse que antes. Mientras tanto, las ideas buenas siguen apareciendo en equipos chicos, medianos o enormes. La creatividad nunca fue una cuestión de organigramas. Entre las grandes cadenas y los almacenes de barrio, siempre estaremos nosotros.
¿Cómo evalúa el contexto socioeconómico del país y cómo impacta en la industria publicitaria?
Argentina es un país que te entrena para la adaptación permanente. Muchas de las campañas más destacadas de la publicidad nacional han salido en medio de una crisis económica, así que los momentos difíciles no tienen que ir necesariamente en detrimento de la creatividad. Sí es un contexto para ejercitar la empatía. Las marcas que entienden a la gente de verdad salen fortalecidas. Y las agencias que escuchan más de lo que hablan también.
La aceleración de la IA ya es indiscutible. En este marco, la autenticidad humana aparece como un súperpoder o factor diferencial clave. ¿Cómo prevé que seguirá evolucionando la colaboración entre IA y factor humano?
La IA va a hacer cada vez mejor todo lo que es promedio. Y eso es fantástico. El problema (o la oportunidad) sigue estando en lo que no es promedio. La colaboración ideal es simple: la IA acelera, ordena y facilita; pero son las personas las que deciden, dudan, se equivocan, arriesgan. Mientras no le pidamos a la máquina que tenga infancia, vamos a estar bien.
En esta época del año suelen aparecer diversos informes de tendencias, que van desde el aumento del cortoplacismo, hasta la búsqueda de conexiones reales y la rehumanización. ¿Cuáles considera que serán las principales tendencias a tener en cuenta?
Las tendencias son como las modas. Van, vuelven, se abren un parripollo, se ponen una cancha de paddle, se ponen un patito en la cabeza. Mientras, nosotros seguimos siempre en la misma esquina. La verdad es que los informes muchas veces presentan tendencias que cambian más rápido que los comportamientos humanos, cuando la gente sigue queriendo lo mismo de siempre: que no le hagan perder el tiempo, que no la subestimen y que le hablen con algo de verdad. Si eso ahora se llama “rehumanización”, está bien. Para nosotros la tendencia más clara es la relevancia: marcas que dicen algo que valga la pena, cuando realmente importa.