¿Qué expectativas tienen en la agencia para 2026? ¿Dónde estará su mayor foco?
Este año no solo lo pensamos como un año de expansión, sino también de consolidación con ambición. En 2026 queremos medir nuestro crecimiento no solo por tamaño, sino por influencia. Nuestro mayor foco va a estar en profundizar el impacto real de la creatividad en el negocio de los clientes. Buscando que las marcas tengan menos dispersión y más foco estratégico. Queremos que Don siga construyendo marcas con tres aspectos vitales: que sean compañías más fuertes, más relevantes y más sostenibles en el tiempo.
¿Qué impacto cree que tendrán las megafusiones en la industria este año?
Las megafusiones son una respuesta lógica a un mercado que exige escala, tecnología y eficiencia, pero también dejan un vacío peligroso: el de la identidad.
Las redes que sobrevivan no serán las más grandes, sino las que logren integrar escala con cultura creativa real. El riesgo no es fusionarse; el riesgo es volverse indistinguible.
Las megafusiones no matan a la creatividad: la matan cuando borran la identidad.
La aceleración de la IA ya es indiscutible. En este marco, la autenticidad humana aparece como un súperpoder. ¿Cómo evolucionará esa colaboración?
La IA va a acelerar todo, excepto lo más importante: el sentido. Lo humano va a valer cada vez más en todo lo que es intuitivo, emocional y cultural. No veo una competencia entre IA y personas, sino una división más clara de roles: la IA acelera, optimiza y escala; el humano decide, interpreta y toma riesgos creativos.
Las marcas que ganen no serán las más tecnológicas, sino las que usen la tecnología para decir algo genuino.