La raza conocida como Belted Galloway, que destaca por sus distintivas franjas negras y blancas en el centro del cuerpo. funciona como el motor creativo de la campaña.
En el centro del lanzamiento está un film que presenta a un granjero con un rancho de "vacas Oreo" y una misión: convencer al mundo de que tanto las vacas como la combinación de Oreo y leche son realmente auténticas.
Para enfatizar esta conexión, Oreo también está produciendo algunas botellas físicas de leche, idénticas a las que aparecen en el film, y enviándolas a influencers de todo el país.
Este envío invita a las personas a redescubrir el ritual Oreo + leche a través del contenido de creadores.
Además, Oreo se asoció con una marca de leche para lanzar una edición limitada co-brandeada, disponible a nivel nacional en puntos de venta.
“Nuestra labor en Mondelēz es crear conexiones que perduren. Con esta iniciativa, Oreo busca reclamar el protagonismo de su ritual más emblemático para transformarlo en un elemento icónico de nuestra cultura”, afirmó Christian Calabrese, VP de Marketing de Mondelēz International México, y concluyó: “Al unir fuerzas con VML México y VML Nueva York para esta campaña, potenciamos nuestra capacidad de ofrecer experiencias que resuenen en el mercado mexicano, revitalizando tradiciones que definen a la marca y fortalecen los vínculos familiares en cada momento de consumo”.
Miguel Merino, director de marketing excellence de Mondelēz International México mencionó: “Esta campaña es un gran ejemplo de cómo seguimos fortaleciendo la relevancia cultural de Oreo en México, no solo a través de la narrativa, sino también a través del impacto comercial. Revive un ritual que sabemos que impulsa el amor por la marca y las ventas, y lo hace con humor, artesanía y un profundo conocimiento de nuestro consumidor local.”
Por su parte, Luis Madruga, Latam CCO de VML señaló que “Las marcas verdaderamente icónicas no le enseñan nada a la gente. Aprenden de ella. No crean comportamientos, se integran a los rituales que ya existen y los vuelven imposibles de olvidar. Durante años, la marca nos entrenó a ver galletas Oreo® donde antes no las veíamos. Esta vez, la revelación fue más profunda: descubrir que incluso la leche parecía haber estado esperando a la galleta. Las Vacas Oreo no solo cuentan una historia creativa. Revelan una relación cultural que siempre estuvo ahí: el delicioso chopeo”.