¿Puede resumir las claves que le permitieron lograr oro?
Lucchetti, al ser una marca reconocida, tiene aspectos positivos y otros no tanto a la hora de ser evaluada por sus campañas. Lo positivo es su trayectoria en comunicación y su éxito sostenido a lo largo del tiempo. Lo desafiante es que, al tratarse de un clásico, siempre se le exige un plus de sorpresa. En ese sentido, la clave pudo haber sido justamente la capacidad de sorprender con esta campaña en particular, acompañada, por supuesto, de los buenos resultados obtenidos.
Además, La América siempre se destaca en Effie, ¿qué aspectos de su trabajo cree que inciden para que esto ocurra?
La agencia siempre se ha caracterizado por dedicar más tiempo y energía de lo habitual a la estrategia. Sin embargo, la clave no está solo allí, sino en pensarla siempre teniendo en cuenta su capacidad de aterrizar en una idea con impacto. De nada sirve llegar a un planteo estratégico excelente si no puede traducirse en un mensaje concreto, claro e interesante. Esa transición entre una cosa y la otra es muy importante.
¿Cuál es la proyección para este año que recién comienza?
Estamos desarrollando varios proyectos en México que nos generan mucho entusiasmo. La agencia tiene talento y capacidad de sobra para seguir creciendo. Y, como cada año, el foco está en hacer nuestra América: lograr que la publicidad vuelva a ser relevante para la gente y, al mismo tiempo, funcione como un negocio sólido para las marcas.