Viví un momento muy emotivo sobre el filo de fin del año 2025 gracias a la Academia de la Publicidad Argentina.
Primero, porque más allá de trabajar en mi profesión hace casi 50 años, nunca me he acostumbrado a los reconocimientos.
Decidí ser periodista cuando cursaba 4º año del colegio secundario, en el Nacional de Adrogué, cuando un amigo mayor, quien también ejerció el periodismo, Tabaré Areas (ex secretario de redacción de Editorial Atlántida), me invitó a formar parte del equipo que realizaba el boletín estudiantil y me recomendó que estudiara periodismo en la Escuela Nacional de Periodismo de La Plata. Corría el año 1970. Quedó marcado en mi memoria porque, además, entre otras historias, ese año en la clase de literatura descubrí a Julio Cortázar a través de su magistral cuento La casa tomada. Tenía 16 años.
Hice pasantías en el viejo diario La Opinión y, en 1979, ingresé a El Cronista Comercial, de la mano de mi amigo Juan Gujis. Allí conocí a Alberto Borrini, quien me acompañó hasta sus últimos días. Ellos dos, junto con Eduardo Eurnekian, fueron las personas más influyentes en mi carrera profesional.
Con Borrini como director comencé a editar la página semanal de Marketing & Publicidad, todos los jueves en El Cronista.
Cuando Eurnekian compró el diario en 1986, el nuevo director periodístico, Raúl Burzaco, me pidió que esa sección se transformara en un suplemento de 8 páginas también todos los jueves. Fue un éxito y me permitió "volar". En esos años viajé dos veces a Nueva York para entrevistar a los popes de Madison Avenue (Burt Manning de JWT, Alexander Kroll de Y&R, quien había comenzado a aplicar el sistema VALS en las investigaciones, y muchos otros más).
En el año 2000 inicié un sueño. Cuando internet era un desarrollo incipiente lanzamos Adlatina.com. Un medio que prometía cubrir todos los vaivenes de la industria del marketing y la publicidad en el mismo momento que se producía la información para toda la comunidad iberoamericana. Un sueño que de tanto soñarlo despierto se hizo realidad.
Nuestras primeras coberturas fueron el Fiap, The One Show (Nueva York), Clio (Miami) y, por supuesto, Cannes Lions.
Reconozco que siempre fuimos inconformistas periodísticamente. Nunca esperamos la información oficial para comenzar a informar. Hispanoamérica tiene 21 países y a eso se sumó siempre la comunidad hispana de USA.
De conocer muy poca gente en los distintos países, en un año pasamos a ser líderes en toda la región por dos sencillos motivos: a) éramos los únicos que lo hacíamos y b) lo hacíamos bien.
Releyendo el movilizante cuento El ojo en la garganta (incluido en El buen mal), de Samanta Schweblin, rescato un párrafo que se puede decir es la esencia de la filosofía de trabajo de Adlatina: “Mi padre es un agente de ventas y su trabajo consiste sobre todo en leer en la cara de la gente cosas que la gente no sabía que tenía escritas…”.
Adlatina siempre fue eso para nuestros lectores. De pronto, todos en Latinoamérica se enteraban de todo lo que sucedia en la lejana ciudad de Cannes en la Costa Azul y todos estaban pendientes día a día durante esa semana de este evento que le interesa a miles de profesionales y al que solo podían asistir doscientas o trescientas personas de Latinoamérica.
Así fue y así será siempre Adlatina. Está en su ADN. Inventamos los preestrenos de spots, entrevistamos a los popes buscando información, informamos sobre todos los movimientos. Siempre un paso adelante, siempre escuchando y leyendo la mente de nuestros lectores.
Por eso decidimos llevar el Effie a la Argentina. Cuando lo iniciamos en 2006 todos comenzaron a entender que se transformaría en fundamental. Llegaba el tiempo de la verdad, la intersección donde marketers y publicitarios terminarían de estar cien por ciento de acuerdo: la creatividad efectiva hoy es inobjetable. Los marketers asumen que hay que ser más audaces para posicionar en el tiempo a sus marcas y los publicitarios que la creatividad y servicio bien enfocados en las necesidades de esa marca dejó de ser arte para transformarse en una eficaz y vital herramienta de negocios.
De ser vituperado por muchos, en 2026 según el estudio de Scopen, el Effie Awards entre más de 490 entrevistados es el más relevante de todos los premios con un 75 por ciento de aprobación. Ya no se concibe una presentación de credenciales donde no haya una línea sobre participación exitosa en Effie. Y es coincidente, Effie y Cannes Lions siempre son el primero y el segundo y viceversa, según los países.
Luego, en 2016, las autoridades de Effie WW nos encomendaron la organización y posicionamiento de Effie Latin America. Hoy el Effie es la distinción más deseada por marketers y publicitarios. Y en este posicionamiento Adlatina aportó su “granito de arena”.
También introdujimos en partnership con Ad Age, el evento Leading Women en distintos países de Latinoamérica y se ha transformado en una comunidad de mujeres líderes empresariales.
Finalmente, vamos a Cannes Lions (el evento global más trascendente de la industria), que de a poco se va transformando en el “Davos” del marketing, la publicidad y los medios, no solo a cubrir la información. Vamos con la idea de generar encuentros, intercambiar opiniones con los líderes globales y a difundir las virtudes de la publicidad latina al mundo.
Sabemos que, desde hace años, luego de Cannes la industria acusa impactos que no asimila automáticamente. Y esa es nuestra misión: colaborar con la interpretación de los hechos..
Y retomo con el comienzo. La Academia Argentina de la Publicidad distinguió como Académicos de Honor a Luis Puenzo, Martín Mercado, Darío Straschnoy y a quien suscribe. Detrás de cada nombre hay dos historias. Una que ya está escrita y otra que está por llegar.
Valoro mucho esta distinción porque intuyo que para el jurado presidido por la talentosa Anita Ríos e integrado por alrededor de veinte profesionales muy reconocidos no ha de haber sido una tarea fácil. Decidirse por cuatro entre más de cien.
Hoy, promediando febrero de 2026, comienza la segunda parte para Adlatina: investigar, estudiar y escribir la historia que está por llegar.