La carrera profesional de Augusto Sola comenzó en Ratto BBDO Argentina, donde se inició en el 2000 como redactor bajo la dirección de Papón Ricciarelli y Joaquín Mollá. Cuando Ratto BBDO cerró, Mollá lo llevó con él para trabajar en
Allí comenzó a trabajar para Conill Saatchi & Saatchi, donde trabajó junto a Juan Cruz Bobillo.
Se escurría el 2004 y, antes de volver a
Brasileño, Sousa nació en un pueblo de Río llamado Itaguaí. Graduado en Bellas Artes y Business, en 2002 partió rumbo a Estados Unidos a probar suerte por un año.
“Mi plan original fue dejar Brasil un año para estudiar Diseño o Publicidad, y luego tratar de entrar en una agencia de Estados Unidos antes de volver a Brasil para trabajar como creativo. Pero termié consiguiendo trabajo en una gran agencia neoyorquina llamada Cliff Freman and Partners y luego de muy poco tiempo partí rumbo a Londres para trabajar en Mother”, contó Sousa.
Pero siguiendo el orden cronológico de la historia, sus caminos se unieron cuando Sola fue invitado a Londres para conocer la agencia y le pidieron que empiece el próximo enero. Así, el 2005 los encontró trabajando juntos. Al principio exclusivamente para la cuenta de Orange (relanzaron la marca con los comerciales Blackout y Rio), hasta que paulatinamente se fueron sumando casi todas las marcas de la agencia.
El año pasado, los creativos presentaron Snoop Dog y Rob Lowe, comerciales que forman parte de una campaña de Orange cuya particularidad es que los spots son emitidos únicamente en cines, en el momento previo a la proyección de la película, renovándose cada año con cuatro nuevas celebrities. “Lo gracioso es que para conseguir cuatro tenemos que escribir como treinta guiones porque siempre es alta la posibilidad de que digan que no. Así que el proceso de escribir y cerrar el trato con las celebridades lleva varios meses”, contaba Sola en abril. Y agregó: “Orange hace cinco años que viene haciendo esta campaña, que sale en cine: son cuatro comerciales por año, uno cada tres meses. Es una de las campañas con más historia y premios en Inglaterra. Este año nos tocó hacerlos junto a David Kolbusz y Rob Doubal. Fue muy divertido”.
El mes siguiente, presentaron un proyecto que les valió grandes reconocimientos (entre ellos, el premio al mejor film -el Michael Powell Award- y mejor actor, por la performance de Robert Carlyle, en la 62º edición del Festival de cine de Edinburgo): Somers Town.
Un largometraje realizado por la agencia londinense -con la colaboración de Tomboy Films- para Eurostar, la compañía de trenes, y filmado por el director Shane Meadows (director de This is England).
El film comienza y termina con un paseo en tren, y se basa en la historia de dos jóvenes: Tomo (Thomas Turgoose), quien tiene una vida infeliz en su casa de Nottingham, y Marek (Piotr Jagiello), hijo de un inmigrante político que trabaja en la nueva terminal de Eurostar. Enamorados de una camarera francesa, emprenden un viaje para encontrarla en París, donde comienza una fuerte amistad.
Con una duración de 75 minutos y filmado en blanco y negro, Somers Town contó con un presupuesto de 500 mil libras.
“De todos los trabajos realizados este año, creo que el que más se destaca es Somers Town, para EuroStar. Fue algo que nunca hice antes y donde aprendí mucho. El proyecto empezó siendo sólo un corto y terminó en un largo en el que trabajé cerca de un director como Shane Meadows y escribí el guión junto con Paul Fraser. Además, la película no sólo cumplió con los objetivos de comunicar la mudanza de la estación de Eurostar y cambiar la percepción de la gente hacia la marca, sino que también fue reconocida en varios festivales de cine y recaudó más dinero del que esperábamos”, comentó Sola.
En la misma línea se expresó su dupla: “Fue realmente un proyecto muy complejo y llevó alrededor de dos años terminarlo”, contó Sousa y se mostró sorprendido frente a la performance que el film tuvo en los festivales de cine.
Pero sin lugar a dudas, lo que terminó de plasmar al 2008 como un gran año para estos dos creativos fue la adjudicación de la cuenta de Stella Artois, valuada en más de 30 millones de dólares, a principios de diciembre pasado.
La cuenta –para la cual ahora trabajan como directores creativos- se ganó luego de un concurso que llevó a cabo InBev y que duró cerca de tres meses, luego de que se rompiera la relación de 26 años entre la marca de cerveza belga y Lowe.
“Stella fue un concurso muy largo. Empezó con un pitch por una cerveza nueva (Stella Artois 4%) donde ganamos con el comercial Filter fall. Mientras producíamos ese comercial nos invitaron a concursar por la cuenta completa y global de Stella. Y ese fue otro largo proceso. En diciembre nos dijeron que habíamos ganado, así que terminamos bien el año. Ahora estamos desarrollando la campaña junto al cliente que estará lista para fin de año”, detalló Sola.
Dos latinoamericanos en Londres
A la hora de responder sobre los motivos por los que cree que fue destacado como uno de los mejores creativos latinoamericanos en el exterior, Sousa dice que, honestamente, en su mayor parte fue suerte. “De ser capaz de hacer la transición entre trabajar como cliente en San Pablo para pasar a ser creativo en Mother en un lapso de poco más de un año”.
Ya en Mother, Sousa rescata su primer brief propio: una campaña de verano para Coca-Cola (Bring me Sunshine). Era la segunda vez que trabajaba para ese anunciante.
Luego vinieron los trabajos de relanzamiento de Orange junto a Augusto Sola y un spot para Motorola Red que nunca salió al aire.
Sin embargo, asegura que no siente mucha diferencia con respecto a hace cinco años atrás, cuando recién empezaba en la agencia. “Eso es lo que me gusta de trabajar en publicidad”, aclara. Aunque reconoce: “Tal vez, la única diferencia sea la cantidad de responsabilidad, que aumenta un poco. Al principio no tenía la presión de resolver brief. Hasta que después de un tiempo la presión está arriba tuyo. Ahora, Augusto y yo tenemos que ayudar a los equipos más jóvenes para que obtengan sus mejores ideas”.
Con respecto a su trabajo en Mother, Sola sostuvo que en la agencia hay un objetivo claro: Hacer el mejor trabajo posible. Y todos tiran para ese lado.
“Además, todos los buenos fotógrafos, directores, ilustradores, etc. quieren trabajar para Mother. Así que siempre estamos trabajando con gente de la que se aprende y que además ayuda a que uno mejore cualquier proyecto”, sostuvo Sola.
“Mother es un lugar único. No hay directores de cuentas, no hay bullshit entre la agencia y sus clientes. Pero la principal diferencia es es que tenemos un ratio muy alto de creativos y emplados trabajando aquí”, agregó Sousa.