Apartments.com: cómo un universo de marca consistente impulsó el crecimiento de ingresos de US$85 millones a US$1.100 millones
En 2014, el mercado estadounidense de avisos de departamentos carecía de marcas verdaderamente relevantes. Los inquilinos recurrían casi por defecto a buscadores, Craigslist o al primer sitio que aparecía en los resultados, lo que generaba baja recordación, escasa lealtad y costos mínimos de cambio. En ese contexto, el crecimiento de Apartments.com dependía casi exclusivamente del tráfico pago, un modelo costoso de escalar y especialmente vulnerable frente a competidores de mayor tamaño.
Ante ese escenario, la compañía decidió cambiar el eje de la competencia: dejar de enfocarse en ganar la búsqueda para apostar a la construcción de memoria de marca a gran escala. El objetivo era claro: convertirse en la primera marca en la mente de los inquilinos, de modo que la demanda no proviniera solo del search, sino también de la preferencia.
El enfoque creativo fue concebido desde el inicio con una lógica de largo plazo. Apartments.com desarrolló un universo de marca distintivo alrededor de Brad Bellflower, un fundador ficticio interpretado por Jeff Goldblum. El recurso permitió dramatizar los beneficios funcionales de la plataforma a través del humor y la performance, sin perder claridad en la atribución a la marca.
La decisión clave fue no reiniciar la idea. Mientras los competidores modificaban tono y mensajes, Apartments.com volvió año tras año al mismo personaje, la misma voz y el mismo mundo visual. Esa consistencia creativa reforzó el reconocimiento y la asociación con la marca, redujo la necesidad de explicar desde cero en cada pieza y permitió que la efectividad se acumulara en el tiempo, en lugar de comenzar de nuevo con cada campaña.
Fue la marca más consistente dentro del análisis de Compound Creativity, manteniéndose estable en los tres niveles evaluados: fundamentos (un posicionamiento emocional y una idea organizadora perdurable), cultura (la plataforma creativa se expandió en lugar de ser reemplazada) y ejecución (el mismo dispositivo fluido, tono de voz y universo de marca reapareciendo de forma recurrente). Esa consistencia hizo que cada nueva ejecución cargara con la memoria de la anterior.
La estrategia de medios acompañó esa lógica creativa. Apartments.com respaldó la plataforma con alcance masivo y sostenido en el tiempo, apoyándose en televisión nacional, momentos icónicos como el Super Bowl y, más adelante, video en streaming a gran escala. Si bien la distribución fue adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo, las señales creativas se mantuvieron estables, permitiendo que la familiaridad viajara junto con la audiencia.
Los efectos en el negocio se fueron acumulando. El awareness espontáneo creció más de 50 puntos y la marca alcanzó el liderazgo de la categoría en primera mención. El tráfico directo y los leads calificados aumentaron año tras año, reduciendo la dependencia de la adquisición basada en search. A lo largo de una década, los ingresos pasaron de US$85 millones a US$1.100 millones, pese a una competencia cada vez más intensa y a un contexto de mercado más desafiante. Este enfoque sostenido fue reconocido con un Effie de Oro a la Trayectoria.
Lo que hizo comercialmente potente a este caso no fue solo el universo del personaje, sino la brecha que creó frente al resto de la categoría. Ese diferencial es el corazón del ESOC: ser más efectivo emocionalmente que los competidores solo tiene valor si la marca aparece lo suficiente como para que el mercado lo aprenda. Apartments.com logró ambas cosas. Construyó ventaja a través de la consistencia y luego la transformó en preferencia, gracias a un plan de medios que volvió a poner las mismas señales creativas frente a audiencias masivas, año tras año.
Aldi: Kevin the Carrot y el retorno de £618 millones por apostar de forma consistente a un dispositivo fluido
El desafío de Aldi no era estructural, sino estacional. Aunque su desempeño a lo largo del año era sólido, la Navidad exponía una debilidad recurrente: muchos compradores que confiaban en Aldi para el consumo cotidiano trasladaban su compra principal de las fiestas a competidores. Ese traspaso se explicaba menos por el precio que por percepciones vinculadas a la calidad, el surtido y el “espíritu navideño”. En 2015, esa caída estacional en fair share representó más de £26 millones en ventas perdidas en un solo mes. En una temporada saturada de campañas retail de alto perfil y fuerte carga emocional, Aldi perdía participación justo cuando más importaba.
La respuesta no fue intensificar las promociones, sino ganar atención en Navidad a través de una propiedad publicitaria repetible. El objetivo era reducir el trade-out, retener compradores y aumentar la penetración durante la ventana comercial clave, además de trasladar ese impulso al inicio del año siguiente.
La ejecución giró en torno a Kevin the Carrot, un personaje de marca concebido para el largo plazo. A través de historias entretenidas y humor, la campaña construyó un universo navideño imaginativo que seguía siendo inequívocamente Aldi. Y, de manera crucial, la efectividad de Kevin se potenció con la repetición. En su primera aparición, el personaje obtuvo un sólido pero relativamente moderado 3 Star Rating. Diez años después, Aldi lidera de forma consistente los rankings navideños con 5,9 estrellas, combinando impacto de largo plazo, picos excepcionales de corto plazo y una fluidez sobresaliente. Así se ve la inversión sostenida en la práctica.
Kevin también se consolidó como un activo distintivo poderoso. Con puntuaciones de fluidez de System1 en el rango alto de los 90, el personaje permitió un reconocimiento y una atribución casi instantáneos, manteniendo a Aldi mentalmente disponible durante la Navidad, el momento en que los consumidores tienen mayor propensión a cambiar hacia opciones percibidas como superiores.
El retorno comercial no tardó en llegar. A lo largo de seis años, la plataforma generó £618 millones en ingresos incrementales y un crecimiento del 54% en participación de valor, un desempeño que fue reconocido con el Global Grand Effie en 2023.
Kevin es una demostración clara de cómo se materializa el Dividendo Creativo. La respuesta emocional creció con el tiempo a medida que el personaje se volvió fluido y familiar, pero ese efecto solo fue posible porque Aldi sostuvo el alcance necesario cada Navidad, ampliando de forma constante la brecha frente a sus competidores. Eso es el ESOC en acción: no gana “el mejor aviso” por sí solo, sino el mejor aviso, correctamente respaldado. La calidad creativa hizo que Aldi fuera más fácil de elegir; el peso sostenido en medios permitió que esa elección ocurriera a escala.
El resultado es un verdadero caso de motor de crecimiento, construido al fijar desde el inicio a Kevin como un dispositivo fluido y mantener un alcance masivo durante la temporada navideña el tiempo suficiente para que los efectos se acumularan año tras año.
Chili’s: cómo la reactivación de activos distintivos permitió recuperar el crecimiento
Durante más de una década, Chili’s había venido perdiendo relevancia y tráfico. Aunque la marca seguía ofreciendo una propuesta de valor sólida y una experiencia dine-in diferenciada, quedaba relegada en una categoría dominada por competidores QSR de crecimiento más rápido, con voces más fuertes y presupuestos mayores. El problema no era la disponibilidad ni el precio, sino una menor recordación y una conexión emocional debilitada, especialmente entre las audiencias más jóvenes.
Frente a ese escenario, Chili’s se propuso volver a ser fácil de notar y de recordar. En lugar de apoyarse en promociones o novedades de producto, la estrategia apuntó a recuperar la voz histórica de la marca a través del humor, la nostalgia y un tono seguro de sí mismo, enviando una señal clara al mercado: Chili’s estaba de vuelta.
En las pruebas de System1, la creatividad obtuvo un 5,2 Star Rating, acompañado por niveles de felicidad por encima del promedio de la TV estadounidense, una señal clara de su potencial para construir marca. La vinculación con la marca se reforzó al recuperar el jingle icónico de Chili’s como eje central de la comunicación. Ese recurso cumplió una función clave: acelerar el reconocimiento y la atribución, permitiendo que la campaña se apoyara en memorias existentes en lugar de exigir un nuevo aprendizaje.
A pesar de contar con menos de una cuarta parte del presupuesto de las tres principales cadenas de fast food de Estados Unidos, Chili’s logró transformar la fortaleza creativa en un impacto desproporcionado. La campaña alcanzó un Spike Rating de 1,51, con un aumento en las ventas same-store en cuestión de semanas, que continuó a lo largo del trimestre mientras la categoría se mantenía estable.
Los efectos fueron más allá de la base de clientes habitual. Chili’s registró un incremento del 10% en penetración de hogares, su primer crecimiento positivo en este indicador desde antes de la pandemia, en un contexto en el que la categoría, en conjunto, retrocedía. Además, la campaña generó 5.000 millones de impresiones en PR y un 60% de aumento en la interacción orgánica en redes sociales. El trabajo fue distinguido con un Effie de Oro.
Eos: cómo la saliencia emocional temprana aceleró la penetración al ingresar en la categoría
Eos ingresó a una categoría de afeitado madura y altamente comoditizada, dominada por mensajes funcionales y un lenguaje aséptico que poco tenía que ver con la experiencia real de las personas al afeitarse. Como marca challenger, con presupuestos de medios inferiores a los de los líderes de la categoría, Eos enfrentaba claras limitaciones de escala y visibilidad. El desafío central era ganar relevancia emocional en un territorio con bajo nivel de conexión afectiva.
La investigación reveló una brecha evidente entre la comunicación de la categoría y la experiencia real del consumidor, particularmente entre las mujeres de la Generación Z, que aún estaban formando sus hábitos y preferencias dentro del segmento.
En un contexto en el que los hábitos de afeitado se estaban redefiniendo y las consumidoras investigaban activamente los productos, Eos decidió romper con las convenciones de la categoría y adoptar un enfoque más directo y culturalmente relevante, hablando del afeitado de forma abierta y sin eufemismos.
La idea se aplicó de manera consistente en el tiempo. Al volver una y otra vez al mismo tono y punto de vista, Eos se volvió más reconocible y emocionalmente distintiva dentro de la categoría. Los resultados de System1 Test Your Ad Social muestran una respuesta emocional positiva más alta y niveles de neutralidad más bajos que el promedio del social media en Estados Unidos, lo que indica que las piezas tenían mayor probabilidad de ser vistas, sentidas y recordadas.
Como marca challenger, Eos no podía apoyarse en saliencia previa ni en lealtad establecida para impulsar el crecimiento. La penetración dependía de ser significativamente diferente en una categoría donde la mayoría de las marcas sonaban igual. Al construir una diferenciación emocional clara desde el inicio, Eos abrió un camino de crecimiento que no requería un gasto excesivo en medios, permitiendo que la creatividad desempeñara un rol central en la adopción de la marca.
Esa ventaja creativa se tradujo directamente en adopción. Las pruebas de System1 mostraron que la campaña conectó especialmente bien con mujeres de la Generación Z, generando un 35% más de emoción positiva —felicidad y sorpresa— que el promedio del social media en Estados Unidos. Esto reforzó efectos de marca de largo plazo en el público objetivo, más allá del engagement efímero. La campaña impulsó un crecimiento sostenido de la penetración y amplió la base de clientes de Eos, un desempeño que fue reconocido con un Effie Iridium.
Las marcas challenger rara vez ganan igualando el peso de inversión de los líderes. Su única vía real es abrir una brecha creativa mayor y utilizar los recursos disponibles de forma que esa diferencia se perciba con claridad. Eos lo logró al romper los códigos de la categoría, captar atención desde el inicio y repetir la idea en los canales donde se estaban formando nuevos hábitos. Ahí es donde el ESOC cobra sentido: cuando una marca más pequeña genera un impacto creativo desproporcionado y logra la visibilidad suficiente, la penetración puede crecer sin depender de promociones.
Un caso de culto, construido a partir de fijar desde el inicio un punto de vista emocionalmente distintivo y escalar una exposición repetible en los canales donde se estaban formando nuevos hábitos.
CeraVe: cómo el showmanship protegió la distintividad en una categoría cada vez más saturada
CeraVe comenzó a enfrentar una presión creciente en una categoría de cuidado de la piel que avanzaba rápidamente hacia la comoditización. La marca había construido su credibilidad a partir de un posicionamiento basado en el desarrollo dermatológico, pero el mercado se pobló de marcas impulsadas por celebridades y de claims imitativos que diluyeron la diferenciación. Al mismo tiempo, la cultura del skincare se desplazó hacia el terreno de las redes sociales y el entretenimiento, donde el tono clínico de CeraVe corría el riesgo de pasar desapercibido. El desafío era claro: mantener la distintividad y la relevancia sin erosionar la credibilidad científica.
La respuesta de CeraVe fue apelar al showmanship para hacer que su verdad existente resultara imposible de ignorar. La campaña subvirtió de forma lúdica la obsesión de la categoría por los fundadores celebridades, al tiempo que reforzó un mensaje simple y contundente: CeraVe está desarrollada con dermatólogos, no con famosos. El Super Bowl funcionó como un momento de lanzamiento de alto alcance, ideal para instalar la idea a gran escala.
En lugar de explicar credenciales de manera literal, la campaña recurrió al entretenimiento para dramatizar el mensaje, aumentando la atención sin perder claridad en la atribución. En las mediciones de System1, el trabajo superó los promedios de la categoría skincare: 2,3 Star Rating frente a 1,8, Spike de 1,32 versus 1,03 y Fluency de 91 contra 74.
La visibilidad fue mucho más allá de los medios pagos. La idea se expandió por canales ganados y generó 32.000 millones de impresiones en solo cuatro semanas, incluyendo 10.900 millones en social earned y 20.800 millones de impresiones globales en PR. En términos de negocio, la campaña marcó la semana de ventas más alta en la historia de CeraVe, aceleró la penetración en hogares y logró un engagement de categoría 2,4 veces superior durante el período del Super Bowl. El trabajo fue reconocido con un Effie en la categoría Marketing Disruptors.
CeraVe muestra cómo el ESOC puede construirse a partir de una combinación de ignición paga y amplificación ganada. El Super Bowl aportó un alcance concentrado y masivo, pero la verdadera ventaja surgió cuando la idea viajó mucho más allá de lo que el presupuesto de medios, por sí solo, hubiera permitido. Ahí se activa el mecanismo de dividendos: una creatividad de alta calidad genera atención y ganas de compartir; esa distribución adicional incrementa el peso efectivo de la campaña; y la combinación resultante protege la distintividad en un mercado saturado, sin necesidad de alterar lo que la marca representa.
Un caso Cult Hit, construido a partir de fijar un dispositivo creativo disruptivo y coherente con la marca, y escalar su visibilidad mediante un gran momento de alcance y una fuerte propagación en medios ganados.
Yorkshire Tea: cómo la construcción de marca impulsó el switching en un mercado dominado por el hábito
En una categoría fuertemente bloqueada por la rutina y la lealtad, donde los consumidores rara vez cambian de marca, Yorkshire Tea enfrentaba un desafío estructural: crecer sin depender de promociones ni innovaciones funcionales. El mercado del té en el Reino Unido está definido por elecciones automáticas, baja implicación y una fuerte inercia, lo que vuelve extremadamente difícil provocar switching solo a partir de precio o disponibilidad.
La marca apostó entonces a la construcción de marca como motor de cambio, reforzando un punto de vista claro y emocionalmente distintivo. En lugar de competir en claims de producto, Yorkshire Tea se apoyó en su voz auténtica, su humor y su conexión cultural, construyendo familiaridad y afinidad a largo plazo. La estrategia buscó reemplazar el hábito existente por uno nuevo, haciendo que la marca resultara mentalmente más disponible y relevante en los momentos cotidianos de consumo.
El resultado fue un aumento sostenido del switching hacia Yorkshire Tea, demostrando que incluso en mercados altamente rutinarios, la inversión consistente en marca puede desbloquear el crecimiento. El caso confirma que, cuando la diferenciación emocional se construye con claridad y repetición, la marca puede convertirse en la nueva elección por defecto, sin necesidad de alterar las reglas de la categoría.
Yorkshire Tea operaba en una categoría en declive, moldeada por el hábito y la lealtad heredada. Como tercer jugador del mercado, el crecimiento dependía de convencer a compradores profundamente arraigados a cambiar de marca, sin recurrir a promociones de precio y sosteniendo, además, una posición premium. En un contexto así, las tácticas de corto plazo tienen un impacto limitado, porque la elección por defecto ya está establecida.
Yorkshire Tea eligió la consistencia como vía de crecimiento. En lugar de rotar mensajes o perseguir novedades tácticas, invirtió en una única plataforma creativa clara y sostenida en el tiempo, reforzando un punto de vista distintivo y reconocible. Esa repetición coherente permitió construir familiaridad, confianza y disponibilidad mental, debilitando gradualmente el peso del hábito existente y haciendo que el switching resultara posible incluso en un mercado altamente rutinario.
Esa repetición cumplió una función muy concreta: fortaleció el reconocimiento y la atribución, y volvió a Yorkshire Tea más fácil de identificar en una categoría donde muchas marcas compiten con códigos prácticamente idénticos. Con el tiempo, la plataforma se volvió más distintiva, no porque cambiara, sino porque se volvió más familiar.
Al tratar la creatividad como un activo de largo plazo y no como una sucesión de campañas aisladas, Yorkshire Tea construyó una ventaja creativa sostenida en una de las categorías de FMCG más impulsadas por promociones. Esto le permitió mantener disponibilidad mental y preferencia sin recurrir a descuentos, incluso mientras los competidores competían de manera táctica.
Tesco: cómo Food Love Stories convirtió el storytelling emotivo en equity de marca
Tesco entró en un período de recuperación tras haber perdido autoridad y confianza en alimentos luego de una crisis prolongada. Años de subinversión y de marketing de corto plazo habían debilitado las percepciones sobre la calidad de su comida, dejando a la marca apretada entre los discounters y los supermercados premium. El desafío no era lograr más visibilidad ni afinar las promociones. Era cambiar cómo se sentía la gente respecto de la comida de Tesco.
Tesco respondió con una estrategia de construcción de marca de largo plazo, centrada en el rol emocional de la comida en la vida cotidiana. Food Love Stories utilizó historias humanas sobre cocinar y cuidar para reconstruir la confianza y mejorar las percepciones de calidad de los alimentos, aplicando la idea de manera consistente a lo largo del tiempo.
La ejecución creativa priorizó la reconexión emocional por encima de los claims de producto. Los resultados de System1 muestran que el trabajo evocó de manera reiterada sentimientos como familia, contención y calidez, lo que indica involucramiento en lugar de indiferencia. Esas asociaciones respaldaron el objetivo comercial: restaurar la confianza en la comida de Tesco y fortalecer el equity de marca.
La efectividad surgió de combinar fuerza emocional con escala. Tesco sostuvo una inversión de alcance amplio, permitiendo que la campaña fuera experimentada masivamente y que los efectos se acumularan en el tiempo. A medida que las percepciones cambiaron, el comportamiento acompañó.
Los resultados reflejaron ese enfoque. Food Love Stories generó £980 millones en ingresos, junto con mejoras en awareness, confianza, distintividad y diferenciación. Las percepciones de calidad de alimentos superaron los objetivos iniciales y continuaron fortaleciéndose, mientras que Tesco registró los niveles más altos de sentimiento positivo de marca de su historia. La durabilidad del impacto fue reconocida con un Grand Effie.
Un cambio de percepción a esta escala requiere más que una buena pieza. Requiere entrega emocional repetida, un alcance lo suficientemente amplio como para reconfigurar las estructuras de memoria, y tiempo en mercado para que esos cambios se traduzcan en comportamiento. Esa es, a la vez, la lógica del Creative Dividend y del ESOC: la creatividad emocionalmente fuerte es el insumo de calidad, pero es el peso sostenido el que la convierte en recuperación comercial. Tesco no se limitó a decir “nos importa la comida”: hizo que ese sentimiento se volviera familiar.
Un caso Growth Engine, construido a partir de fijar una única plataforma emocional y escalar un alcance amplio y sostenido el tiempo suficiente para que la confianza y la preferencia se acumulen y se transformen en una recuperación comercial duradera.
Workday: cómo Rockstars resolvió un problema de crecimiento de marca en B2B
Tras años de éxito como especialista en RR.HH., el crecimiento de Workday se estancó. La marca era ampliamente conocida, pero estaba percibida de manera acotada como una herramienta de recursos humanos, más que como una plataforma empresarial integral para líderes de finanzas y RR.HH. En una categoría B2B aversa al riesgo, esa percepción limitó la consideración y contribuyó a cinco años consecutivos de caída en el crecimiento del pipeline. Workday necesitaba pasar de una credibilidad de nicho a una fama más amplia.
La marca dio entonces un giro desde una comunicación racional y centrada en el producto hacia la construcción de marca impulsada por la fama.
La estrategia fue ampliar la relevancia introduciendo storytelling emocional en B2B y reposicionando a Workday, presentando a los líderes de finanzas y RR.HH. como los “rock stars de los negocios”. Al celebrar a una audiencia históricamente subrepresentada y otorgarle visibilidad cultural, Workday buscó construir saliencia emocional a escala sin intentar superar en inversión a los líderes de la categoría.
La ejecución creativa hizo tangible ese cambio. En las pruebas de System1, el trabajo obtuvo un Star Rating de 3,3, frente a un promedio de la categoría B2B de 1,8, lo que señala un mayor potencial de construcción de marca a largo plazo que la publicidad B2B típica. Un lanzamiento en el Super Bowl aportó alcance inmediato, poniendo la idea rápidamente frente a una audiencia masiva y generando fama acelerada.
Luego, Workday extendió la idea más allá de los medios pagos. La TV de alcance amplio estableció la plataforma, mientras que PR y creadores la amplificaron. Las acciones de PR generaron 4.350 millones de impresiones ganadas, y Workday movilizó a sus 17.000 empleados con activos de marca para difundir la idea a través de redes profesionales.
El impacto en el negocio llegó después. Workday revirtió cinco años de caída en el crecimiento del pipeline, logrando un crecimiento interanual del 50% en el Q1 y sumando más de USD 100 millones en valor de pipeline en un solo trimestre. El trabajo fue reconocido con un Silver Effie.
En B2B, el ESOC suele ser la única vía real de crecimiento, porque la mayoría de las marcas sobreinvierten en explicación y subinvierten en fama. Workday creó una brecha creativa poco común en una categoría anodina y luego utilizó puntos de contacto de alto alcance, junto con distribución ganada y activada por empleados, para multiplicar la exposición. Ese es exactamente el mecanismo del dividendo: cuando la calidad creativa es alta, no solo mejora la respuesta, sino que incrementa el peso efectivo del plan, haciendo que un presupuesto “más chico” se comporte como uno más grande.
Un caso Cult Hit, construido a partir de fijar una plataforma orientada a generar fama y escalar el alcance mediante un lanzamiento en el Super Bowl, combinado con distribución ganada y liderada por empleados.
Nurofen: cómo la empatía reconstruyó el liderazgo de marca en alivio del dolor
Nurofen estaba perdiendo terreno en una categoría que alguna vez lideró. Años de competir en velocidad y eficacia dejaron a la marca expuesta cuando las marcas propias cerraron la brecha funcional a precios más bajos. Lo que antes diferenciaba a Nurofen se había convertido en un requisito básico. Las ventas cayeron, la confianza se debilitó y las percepciones de valor se erosionaron, especialmente entre las mujeres, su audiencia central. Con aumentos de precio inevitables en medio de una crisis del costo de vida, Nurofen necesitaba defender su posicionamiento premium y reconstruir el liderazgo en un mercado cada vez más comoditizado.
La oportunidad estaba más allá de la funcionalidad. Las marcas de alivio del dolor tienden a enfocarse en lo que el producto hace, no en cómo se siente el dolor. La investigación mostró un vacío claro en la categoría: el dolor es personal y, para muchas mujeres, suele ser minimizado o desestimado. En un mercado optimizado en torno a lo “rápido”, la empatía se había convertido en la variable ausente.
Ese insight dio lugar a See My Pain, una plataforma que reposicionó a Nurofen: de ser una marca que trata el dolor rápidamente a una que lo comprende. El trabajo puso sobre la mesa la Gender Pain Gap y visibilizó experiencias históricamente ignoradas, sin abandonar la credibilidad científica. De manera clave, se construyó como una plataforma sostenida, no como una campaña aislada, volviendo año tras año al mismo territorio emocional y al mismo mensaje.
La consistencia y la escala hicieron el resto. La plataforma se apoyó en medios de alcance amplio, PR y acciones experienciales, otorgándole a la idea el peso suficiente para que la confianza y el significado se reconstruyeran con el tiempo, en lugar de reiniciarse con cada nueva ejecución.
El impacto comercial llegó después. Tras cinco años de caída, Nurofen volvió a crecer, generando £14 millones en crecimiento de ventas en valor y aumentando las ventas en un 15%, a pesar de las subas de precios y de la presión de las marcas propias. La confianza en la marca, la relevancia y el valor percibido se fortalecieron, especialmente entre las mujeres, mientras que la lealtad aumentó. El análisis econométrico mostró que el trabajo generó un retorno significativamente superior al de las comunicaciones previas de Nurofen centradas en la velocidad. La campaña fue reconocida con un Grand Effie.
Un caso Growth Engine, construido a partir de fijar una plataforma liderada por la empatía y escalarla de forma consistente a lo largo de los años y los canales, para reconstruir la confianza, proteger el posicionamiento premium y devolver a la marca al crecimiento.