En diálogo con Adlatina, Francisco Paparella y Gerardo Salas, socios de Habitant Productions, repasan los hitos que marcaron 2026, desde los reconocimientos obtenidos en Cannes Lions hasta la consolidación de su operación regional y el desarrollo de nuevos talentos. Además, comparten su visión sobre el impacto de la IA en la industria y los desafíos de construir un modelo cada vez más ágil, colaborativo y orientado a potenciar las ideas desde el primer brief.
¿Cómo fue 2026 para Habitant?
Este fue el año de nuestra consolidación definitiva.
Dejamos de ser una estructura tradicional para convertirnos en un ecosistema creativo. Somos un equipo que acompaña el proceso desde el primer brief y trabaja 24/7 junto a agencias y clientes. Estrategia, producción, IA y postproducción ya no son áreas separadas, forman parte de un mismo workflow, donde la visión artística y la viabilidad conviven en una sola conversación.
Hoy Habitant combina una estructura regional, una mirada autoral y un equipo creativo capaz de desarrollar soluciones de punta a punta, sin perder de vista que el craft sigue siendo el sello que define todo lo que hacemos.
¿Cuáles fueron los hechos más relevantes del año?
Creemos que hubo tres grandes hitos que terminaron de validar el modelo que venimos construyendo.
El primero fue el recorrido de Bullet Machine en Cannes Lions, con dos oros y dos bronces en Film y Film Craft. Además de ser un reconocimiento enorme, representan los primeros Leones de Cannes para Habitant México y, de alguna manera, validan que la integración entre estrategia, creatividad y craft funciona al más alto nivel.
El segundo fue la consolidación regional. Hoy, con oficinas en Colombia y Uruguay, podemos ofrecer soluciones de producción mucho más flexibles, combinando talento, locaciones, incentivos fiscales y estructuras adaptadas a cada proyecto.
Y el tercero tiene que ver con el desarrollo de talento. Ya no buscamos coleccionar nombres en un roster; nos interesa identificar talento latente, acompañarlo y generar las condiciones para que evolucione hasta convertirse en una voz sólida dentro de la industria.Ahí aparecen directores como Mariana Arriaga y Santiago Arriaga, con un storytelling profundamente cinematográfico; Knife & Roses, que llega desde el universo del videoclip con un lenguaje visual muy contemporáneo; y Carlos Asse, formado en UCLA, con una identidad muy clara y una mirada propia.
¿Qué trabajos destacarían y por qué?
Todos nuestros proyectos recientes responden a una misma premisa: poner el craft al servicio de la idea.
Naturalmente, Bullet Machine —junto a Grey México para Artículo 19 y Diario La Unión— es nuestro gran estandarte. Más allá de los cuatro Cannes Lions, demuestra que una ejecución cinematográfica rigurosa puede potenciar un mensaje hasta convertirlo en una pieza con verdadero impacto cultural.
Durante el FIFA WC 2026, logramos un gran impacto con la campaña de Coca-Cola para la Selección Mexicana (dirigida por Andrea La Pele y Francisco Paparella), alejándonos del relato épico para explorar la poesía emocional de la afición mexicana; y con Inter.mx, junto a Monks acompañamos el hackeo de la conversación mundialista desde un ángulo inesperado.
También destacaría la reciente campaña de BBVA dirigida por Albert Grabuleda. Es un muy buen ejemplo de cómo trabajamos: tomamos a un director muy asociado al fashion y, junto con la agencia, encontramos la oportunidad de llevarlo hacia un territorio mucho más narrativo y de humor. Nos interesa justamente eso expandir las posibilidades de nuestros directores, no encasillarlos.
¿Qué buscan consolidar a partir de este momento?
Hoy nuestro foco está puesto en seguir consolidando un modelo creativo que potencie las ideas desde el primer brief.
Buscamos que el mercado nos reconozca como un partner estratégico. Ya no se trata de crecer abriendo oficinas por abrir o sumando estructura, se trata de ampliar nuestra capacidad para resolver mejor cada proyecto.
Queremos seguir perfeccionando un modelo donde el talento indicado, las herramientas tecnológicas y nuestra infraestructura regional converjan para ofrecer la mejor solución posible. Queremos construir una marca que potencie las ideas junto a las agencias y clientes, reuniendo para cada proyecto el talento, el craft y las herramientas más acertadas para que esa idea alcance su mejor versión.
¿A qué directores representan actualmente?
Entendemos nuestro roster como una comunidad creativa, no como una colección de directores trabajando en islas. De hecho, promovemos las codirecciones, la colaboración permanente y esa sinergia de pasillo donde las ideas circulan y cada proyecto puede enriquecerse con la mirada de otro.
Además de los nuevos talentos mexicanos que venimos impulsando —como Mariana Arriaga, Santiago Arriaga, Knife & Roses y Carlos Asse—, en México trabajamos con directores como Albert Grabuleda, con una sólida trayectoria en fashion; Andrea La Pele, con una mirada conceptual muy fuerte; Pietro Coppolecchia, especializado en lifestyle y humor; y Mau Sierra, con una estética contemporánea muy ligada al fashion y al lifestyle.
El roster se complementa con talentos internacionales como Biceps, reconocido por su humor y su lenguaje visual; Lorena Medina, con una narrativa muy cinematográfica; Ibón Landa, con una mirada muy ligada a la postproducción y un tono de humor muy particular; Gonzaga Manso, con un lenguaje poético y una enorme sensibilidad visual; y Stefano & Alejandra, una dupla con una identidad plástica marcada por el diseño de arte.
Y sí, se vienen algunas sorpresas de peso muy pronto.
¿Qué desafíos representa la inteligencia artificial para la industria?
Hace un año el reto era aprender a usarla; hoy, el verdadero desafío es aprender a dirigirla.
En Habitant, la IA ya está integrada en el workflow diario —desde el concept hasta la postproducción—, pero no como reemplazo, sino como amplificador. Hay una realidad innegable: la IA está democratizando la técnica, y al hacerlo, encarece el valor del criterio.
Por eso, este año en Cannes vimos una revalorización brutal del craft y las técnicas artesanales. La tecnología seguirá avanzando a pasos agigantados y agilizando procesos, pero la sensibilidad, el buen gusto y la mirada curatorial siguen siendo profundamente humanos. Esa es nuestra verdadera ventaja competitiva.