Isla México creó para Cheetos una manera de visibilizar, a través de las huellas que deja la marca, las faltas en el fútbol.
En una temporada donde todos están pendientes de los pies, goles, jugadas, movimientos, Cheetos decide mirar a otro lado: las manos.
Se trata de CHAR (Cheetos Assistant Referee), una nueva “tecnología” que no necesita repeticiones ni líneas milimétricas para funcionar. Solo dedos manchados. Si el VAR no lo ve, CHAR no lo deja pasar.
Al respecto, Cynthia Juárez, marketing grouper para Cheetos, sostuvo: “Buscamos entrar a las conversaciones culturales desde un lugar inesperado y divertido. Con CHAR tomamos un insight muy claro del fútbol y lo resolvimos de una manera que solo Cheetos podía hacer. La idea convierte algo tan cotidiano como el polvo de Cheetos en una prueba imposible de ignorar”.
Antes del partido, los jugadores comen Cheetos Torciditos, y con los dedos impregnados de ese característico queso, cualquier contacto dentro del juego deja evidencia inmediata. Ahí es donde entra CHAR y cada falta se delata sola.
Un empujón en medio campo ya no se discute en cabina: lo delata la mancha naranja del Cheetle en la camiseta del rival. Una mano dentro del área no necesita repetición: deja rastro de queso.
Celeste Dalairac y Julián Tachella, directores generales creativos de Isla, explicaron: “Nos divertía mucho la idea de llevar la discusión tecnológica del fútbol actual hacia un territorio completamente inesperado, pero que al mismo tiempo tuviera lógica dentro del universo de Cheetos. CHAR nace de agarrar una conversación hiper seria y resolverla con algo tan simple como los dedos llenos de queso”.