MARTES | 16 de Enero de 2018
13.12.2017 |
FRAUDE PUBLICITARIO

Un estudio con 19 medios premium reveló que se venden en su nombre 57 veces más impresiones de las que tienen para ofrecer.

  • Jason Tollestrup, director de publicidad programática e inteligencia empresarial en The Washington Post, propone Ads.txt como “una solución elegante”.

Un estudio reciente reveló que publishers y anunciantes podrían estar perdiendo hasta 3,5 millones de dólares al día por inventarios de video falsificados.

La investigación analizó el inventario total disponible de publishers como Business Insider, Mail Online, The New York Times, Turner, Wall Street Journal, The Washington Post y Watson Advertising, y firmas de tecnología como Amobee, Google y Quantcast. Eso se comparó con las transacciones operadas por los DSP, y se observó que los anunciantes estaban comprando más impresiones de las que los medios podrían vender.

Esto se debe a que otros vendedores reemplazan la URL de un sitio de baja calidad con la de una página reconocida, o un estafador crea impresiones falsas y las etiqueta con una URL de editor de alta calidad. Los envían a una subasta en varios intercambios y SSP, sin el conocimiento de los editores a los que representan, para engañar a los anunciantes y hacerles creer que están comprando un inventario premium.

Los DSP proporcionaron los datos de un día de agosto en el que se muestran el número de intercambios únicos, ID propio de los publishers, y la cantidad callouts –textos ubicados de diferentes formas, proporciones, y tamaños para generar el engagement del lector– para impresiones de los 26 dominios de los medios participantes.

Luego se compararon los datos con los del sistema publicitario. Allí encontró 57 veces más callouts de video que en el inventario disponible, lo que representa 700 millones de ventas falsas por día. Los callouts de dispositivos se aumentaron cuatro veces más que el inventario disponible.

El informe recomienda a los anunciantes exigir que sus campañas se ejecuten sólo en el inventario autorizado, tal como lo definen los archivos de los medios ads.txt, o trabajen directamente con sus marcas editoriales preferidas.

Ads.txt es una "solución elegante", comentó Jason Tollestrup, director de publicidad programática e inteligencia empresarial en The Washington Post. "Como un simple archivo de texto, esta es una solución fácil de implementar para otros editores, que ayuda a eliminar la mayoría de los inventarios falsificados", explicó.

 

 

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