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Publicidad Cannes | LA HISTORIA SECRETA DE UN PREMIO INESPERADO

Por Redacción Adlatina |

Para Juan Carlos Ortiz, el sábado fue un día de enormes emociones

El director general creativo de Leo Burnett Colombiana confiaba en un buen desempeño de su comercial ‘Dandruff’, para la Campaña Antidrogas de la Presidencia de la Nación. Pero nunca había esperado obtener un oro. La sorpresa le causó lágrimas a granel, corridas para conseguir un traje para la ceremonia e inspiración para agenciarse una bandera artesanal que terminó en manos de una admiradora.

Para Juan Carlos Ortiz, el sábado fue un día de enormes emociones
Charles Díaz, Zolangie Villamil y Juan Carlos Ortiz. Los Young Creatives de Leo Burnett Colombiana y su director general creativo, ganador de un oro en Film. Y la bandera.
El viernes por la tarde, durante el encuentro de creativos de Leo Burnett Worldwide que se realizó en uno de los salones del hotel Majestic de Cannes, Juan Carlos Ortiz miraba con expresión rara. Sus colegas Jaime Atria (de Chile), Marco Milesi (de Perú) y Tony Hidalgo (de México) lo observaban y se preguntaban qué novedad traería entre manos. La intriga duró poco: un increíble oro en film era la causa. El comercial ‘Dandruff’, realizado para la Campaña Antidrogas de la Presidencia de la Nación, muestra a un pasajero de transporte público que, en el apretujamiento propio de una hora pico, descubre que sobre el hombro de su vecino de pasillo hay un montón de motas blancas y, no pudiendo resistir la tentación, acerca su nariz y le aspira... la caspa. Lo curioso de esta historia es lo vivido por Juan Carlos Ortiz a partir de ese viernes por la tarde. Porque, por ejemplo, Ortiz sintió que ninguna de las prendas que tenía en Cannes era lo suficientemente elegante para la ceremonia de entrega de premios de la noche siguiente. Por eso, lo primero que hizo fue entrar a una casa de ropa y comprarse un traje negro. Pero eso no era suficiente para su emoción incontenible y sus ansias de festejo. Así, lo siguiente fue comprar tres trozos de tela de color rojo, azul y amarillo y llevarlos a una sastrería para que, precisa explicación mediante, la modista le cosiera una hermosísima bandera de Colombia que Ortiz enarboló en la noche siguiente durante la ceremonia de entrega de premios. Para finalizar, luego de un día en que cualquier par de brazos que se le acercaban abiertos le provocaban a Juan Carlos un nudo en la garganta y lágrimas en la mejilla, el creativo colombiano terminó regalando la bandera a una chica que se le acercó y le elogió su colorido. “¿Te gusta? –le preguntó–. Llévatela, te la regalo”.
Redacción Adlatina


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